Alférez y Naguares de Chiapa de Corzo tendrán que esperar

René Araujo René Araujo

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La pandemia por el Covid-19 ha provocado, en Chiapa de Corzo, que las máscaras con rasgos españoles, los listones, las camisas a cuadro y, sobre todo, los caballos se guarden con la añoranza de volver el siguiente año y poder celebrar a Santo Domingo. Los Alférez y Naguares no se verán por las calles de la ciudad.

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Hoy es la fiesta patronal de Santo Domingo y es la víspera para la conmemoración que el calendario marca para los Pueblos Originarios; Chiapa de Corzo es el primer asentamiento colonial y la primera capital de Chiapas. Está situado en un rico asentamiento prehispánico que los arqueólogos y antropólogos todavía estudian, sus fiestas tradicionales se viven con alegría durante todo el año. Sus pobladores son hospitalarios y bravos de carácter.

Bravo es el clima y el calor puede llegar a agotar al aventurero que busca iniciar el recorrido que le ofrece el sureste de México.

El calor me sofoca al llegar a la plaza de armas; algunas carpas obstaculizan la vista de la fuente mudéjar, el centro de la ciudad. El arqueólogo Eduardo Martínez se refiere a la Pila como el corazón del pueblo y su vertiente de agua es como su sistema sanguíneo, o al menos lo fue hasta que el tiempo y algún vivaz restaurador decidieron tapiarlo.

La maleta al hombro, la cámara fotográfica al cuello, mis pies me encaminan sobre la calle Cenobio Aguilar. Tengo esperanzas de no estar muy cansado para encontrarme con algunos jinetes que esperan la salida de su estandarte.

Estos adornan las cabalgaduras con cintas de papel de colores, las monteras de ixtle acompañan las máscaras de madera típicas de los danzantes de San Sebastián y aunque estamos en el mes de agosto, las diferentes mascaras son llevadas por sus portadores con el gusto de participar en esta celebración.

Poco a poco el sol se oculta entre las nubes de la tarde chiapacorceña y el grupo de Naguares se encamina hacia el Barrio de Santa Lucia, donde continuarán el recorrido por los antiguos fuertes y ermitas para luego continuar en el antiguo camposanto a un costado de la iglesia de Santo Domingo.

Los Na Nguaré (cara de madera en chiapaneca) y por otro lado los Alférez realizan este recorrido que el investigador chiapacorceño Mario Nandayapa describe como un ejercicio sincrético en una representación evangelizadora muy similar al objetivo que siguen las danzas de conquista en México. Estas actividades costumbristas inyectan las representaciones antiquísimas de ritualidades de los pueblos con las representaciones de las luchas del bien y el mal en el reflejo de la gesta entre moros y cristianos.

La lluvia me tiene empapado cuando se acercan el grupo que representa a los indígenas que habitaron esta localidad antes de la llegada de los españoles. Se adornan con plumas y manchas coloreadas en el rostro. El que lleva el estandarte se detiene y se santigua en la entrada de la capilla de San Gregorio, espera a su contingente mientras empiezo a hacer algunas fotos apresuradas pues sus compañeros han apresurado el paso y continúan para bajar hacia el barrio de San Sebastian.

Atrás llegan los Alférez, han desaparecido las cintas de papel y en la grupa de los caballos solo quedan restos de la tinta que teñían los recortes que les adornaban, ellos llevan el estandarte del Santo simbolizado por un perro.

Adelanto el recorrido entre la intermitente lluvia hacia la plaza de armas, intento fotografiar a algunos de estos personajes ante la fuente y ellos continúan el paso hacia la iglesia que los Dominicos construyeron bajo la guía del Fraile portugués Pedro de Barrientos.

Los caballos recorren en varias ocasiones la geometría del lugar, en determinados momentos golpean los machetes y pausadamente continúan dando vueltas a este antiguo camposanto mientras un grupo de músicos tradicionales hace sonar el carrizo y los tambores con un ritmo determinado.

Esto es Chiapa de Corzo y su fiesta está presente en cada uno de sus pobladores.

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Hoy es la fiesta dedicada a Santo Domingo en su recién abierto templo del mismo nombre. Hoy es día para las plegarias, los agradecimientos y las encomiendas. He aquí las imágenes que regalaron los jinetes en 2019.