Dulces regionales; la inquietud de los vendedores por la nueva Ley antichatarra

Negocios que venden estos productos registrarán pérdidas por el veto a la venta a menores

La reforma al artículo 20 bis de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del estado de Oaxaca, aprobada con 31 votos y validada por una amplia consulta pública ciudadana que además contó con el respaldo de la Unicef y hasta el aval del subsecretario de Promoción de la Secretaría de Salud Federal, Hugo López-Gatell, propone sanciones, multas, clausuras y hasta cárcel a quien promueva y comercialice comida chatarra entre niños y niñas.

Dentro de este concepto de ‘comida chatarra’ o ‘comida basura’, se encuentran productos como las bebidas azucaradas y alimentos altos en calorías, principalmente; además de botanas, frituras o alimentos con altos niveles de contenido graso.

Con esta medida, comentaron algunos vendedores de dulces regionales en Oaxaca, la economía de muchos comerciantes se verá aún más afectada debido a que la principal característica de las empanadas de lechecilla, de los nenguanitos, de los barquillos y demás alimentos tradicionales, es el azúcar, el dulce.

“Falta todavía que nos digan bien cómo va a estar esto de las multas, las prohibiciones y las sanciones porque hasta ahorita nadie se ha acercado con nosotros. Pero sea como sea, me parece una exageración la verdad, hay cosas más importantes que ver lo que comen los niños o no. Sin duda nos va a afectar, no solo a nosotros, hay muchas tienditas, puestos y empresas que viven de eso”, señaló el señor Isidro, quien vende dulces regionales en calles de la capital y la zona conurbada.

Y es que según contó Isidro, adulto mayor que depende de la venta de dulces regionales, los cuales transporta en una pequeña carreta de madera, la mayoría de las veces son niños sus principales clientes o son menores que piden a sus padres que les compren una golosina. Sin su ‘clientela’, perdería mucho.

“Paso y toco la bocina y ya la gente sale, salen los niños y ‘papá quiero esto’, ‘mamá, cómprame una empanada’, entonces pues si ahorita ya no nos van a dejar venderle a los niños, que son nuestros principales clientes por así decirlo, ¿cómo le vamos a hacer?, porque pues si no vendemos no comemos”, señaló.

Por su parte, la señora Rosa, que expende sus productos en su local establecido en Santa Lucía del Camino, lamentó la aprobación de la nueva ley e hizo un recuento de lo vivido, en su caso particular, durante todo este tiempo de pandemia. El panorama, aseguró, lejos de volverse favorable, no parece muy alentador.

“Cada vez más peor porque si de por sí cayeron las ventas ahorita con la pandemia, imagínese ahora que nos prohibirán la venta a los niños. Es triste; uno con tanto amor, con tanto esfuerzo prepara sus productos para que digan que son ‘comida chatarra’ o que hacen daño o que no los puede uno vender”, comentó.

En ese sentido, la comerciante de Santa Lucía del Camino asegura que la aprobación de esta ley será un duro golpe para la economía de muchas personas que a diario encuentran sustento en la venta de productos dulces o con contenido graso. La medida, añadió, lejos de ofrecer un beneficio o solución a algún problema, podría generar consecuencias negativas.

“Yo llevo más de 10 años vendiendo estos dulces y jamás he sabido que un niño o una persona se muera por comerlos. Ahora, no nada más soy yo, somos muchos los que dependemos de esto. Así como yo, está la del 20, el que vende en el Centro, aquí al menos en la colonia somos 2 o 3 creo. Y luego las tienditas que ya no van a vender refrescos. Entonces nos va a afectar a todos, vamos a perder mucho por lo que vamos a dejar de vender”, lamentó.

Hasta el momento no se ha informado sobre la fecha exacta en la que entrará en vigor esta ley ni los pormenores que la harán aplicable, por lo que comerciantes, tenderos, vendedores, productores y dueños de establecimientos, buscarán por la vía legal apelar la medida.

 

La prohibición

  • Promoción o venta de comida chatarra entre niños y niñas.

 

Sanciones

  • Multas
  • Clausuras
  • Cárcel

 

Son nuestros principales clientes por así decirlo, ¿cómo le vamos a hacer?, porque si no vendemos no comemos.

Isidro, comerciante de dulces regionales

 

Uno con tanto amor, con tanto esfuerzo prepara sus productos para que digan que son ‘comida chatarra’ o que hacen daño.

Rosa, comerciante de dulces regionales