"No logramos recuperar el pasaje", lamentan urbaneros de Oaxaca

Pese al incremento de la movilidad en las calles
Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Pese a que se han reanudado las actividades, las personas temen utilizar el transporte público por temor a contagiarse.

Javier Mendoza, chofer de un autobús urbano de la capital oaxaqueña, afirmó que la cantidad de pasaje que toma el transporte público sigue siendo bajo, a pesar de que se ha visto más movimiento vehicular en las calles.

Agregó que aunque sus jefes le habían solicitado el 50 por ciento de la cuenta durante los primeros meses, actualmente le aumentaron un 35 por ciento, por lo que es más difícil cumplir con esa cuota. 

“Nosotros vivimos de la gente, pero si no hay gente en las calles todo se muere. A pesar que el semáforo está en naranja, todos tienen miedo de salir”, lamentó.

El chofer recordó que al principio de las medidas implementadas para disminuir el número de casos por el virus COVID-19, creyó que sólo iban a ser unos meses tal como lo habían informado en un principio.

“No sentí que fuera a estar tan crítico. No sé ni cómo hemos sobrevivido y soportado todo esto porque sí está difícil”, aseguró.

Don Javier reconoció que al cambiar el Semáforo Epidemiológico en Oaxaca de color rojo a naranja se comenzó a ver un poco más de movilidad en las calles, así como en el tráfico, pero al regresar al color rojo, volvió a bajar el número de personas en la calle.

“El pasaje no sube; está difícil porque apenas y logramos juntar para la cuenta porque todo se va en combustible porque damos varias vueltas. Apenas y nos quedan 100 pesos para el gasto”, admitió.

Compartió que durante un mes se mantuvo en confinamiento, pero no percibía salario, por lo que decidió volver a trabajar aunque la situación sigue siendo la misma: “A veces hay pasaje, a veces no”.

Asimismo, mencionó que los bloqueos que hubo esta y la semana pasada es otro problema al que tienen que enfrentarse porque complica tanto su recorrido, como el número de pasajes.

“No pensé que fuera a ser tanto tiempo.  Decían que sólo un mes, luego dos, pero mire, ya vamos para cuatro”, reclamó.

El chofer recordó que sus principales clientes son los estudiantes, pero el no haber clases es lo que más le ha afectado y seguirá haciéndolo, pues el nuevo ciclo escolar serán en casa. 

 “Limpio para proteger a mi familia”

Informó que no deja subir a ningún pasajero que no porte cubrebocas, además que lleva con él una fórmula para sanitizar el camión ya que le preocupa contagiarse y llevar el virus con su familia.

“Yo uso mi cubrebocas y limpio el autobús. No sé si los demás lo hagan, pero yo lo hago por mi familia porque de aquí ya han muerto varios conductores por el virus”, lamentó.

 

El pasaje no sube; está difícil porque apenas y logramos juntar para la cuenta porque todo se va en combustible.

Javier Mendoza, chofer,

 

  • 50 % de cuenta les pedían al inicio de la pandemia
  • 85 % de cuenta les pedían al cambiar a semáforo naranja