Contingencia sanitaria aumenta segregación a madres solteras en Oaxaca

Sufren dificultades para comprar víveres y medicinas
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Una mujer que acudió a WalMart denunció que fue expulsada debido a que llevaba a su hijo

A través de una denuncia pública derivada del trato violento que recibió una jefa de familia al realizar las compras de sus víveres, madres ciudadanas denunciaron que en medio de la COVID-19 se ha profundizado la segregación y violencia contra las mujeres que maternan solas.

“La determinación restrictiva para ingresar acompañadas de nuestros niños, niñas o bebés a los espacios públicos comerciales nos ha dificultado seriamente no solo nuestra movilidad, sino la forma de surtir nuestras despensas, medicamentos, alimentos, enseres de higiene personal, ropa y calzado; porque tras al paso de los meses y del interminable confinamiento nos damos cuenta que ya no les queda la ropa que con la que comenzamos la pandemia”, señalaron.

A través de una carta dirigida los tres niveles de gobierno, el documento firmado por 106 mujeres detalla que la situación que enfrentan las mujeres trabajadoras y jefas de familia requiere de la atención del Estado mexicano en la creación y puesta en marcha de políticas públicas con perspectiva de género encaminadas a solucionar estas circunstancias que poco a poco van minando el derecho a una vida libre de violencia.

“Aunado a los resultados que arrojan las últimas encuestas realizadas, podemos compartirles de propia voz que las mujeres estamos sobrellevando una carga laboral más pesada durante la pandemia. El trabajo, las tareas de cuidado y la ausencia de una red de apoyo ha hecho que muchas madres que maternamos solas, estemos enfrentando esta situación en condiciones de vulnerabilidad. Para las madres que maternamos solas la segregación y el asilamiento se han profundizado”, señalaron.

Relataron que el día 19 de julio de 2020, una mujer que llevaba en brazos a su hijo fue violentada por personal de seguridad de la tienda WalMart al intentar sacarla con el ejercicio de la fuerza física. “Necesitaba abastecerme de productos de higiene personal y no tenía con quién dejar a mi hijo en ese momento. Lo expliqué, pero no fui escuchada. Personal de seguridad y gerentes me sacaron del establecimiento con gritos, empujones y jaloneos, simplemente por llevarlo conmigo a la tienda”, señala el testimonio compartido en la denuncia pública.

Ante esta situación el Grupo de Estudios Sobre la Mujer Rosario Castellanos (GES Mujer) señaló que este hecho lamentable ejemplifica la falta de sensibilidad por parte del personal de seguridad y de la gerencia, quienes atentaron contra la integridad física y psicológica de la mujer y pusieron en riesgo a un bebe, como consecuencia de medidas que lejos de favorecer la seguridad de la población consumidora, invisibilizan las necesidades de las mujeres.

Angélica Ayala Ortiz, presidenta del GESMujer, destacó que la denuncia pública de madres ciudadanas, coloca en el centro de la atención un tema de urgente resolución.  “La pandemia por la COVID-19 nos ha mostrado, una vez más, que el impacto les afecta de manera más grave a las mujeres, las niñas y los niños, como resultado de las medidas de confinamiento que no contemplan sus condiciones y necesidades”.

Agregó que ante un hecho que violenta la dignidad humana de mujeres, niñas y niños, corresponden medidas de acción inmediata. “Por principio la reparación del daño, que por ley corresponda, para la mujer que enfrento la violencia en dicho centro comercial; una declaración pública de WalMart, un compromiso de no repetición, así como la implementación de acciones que permitan que las mujeres que por necesidad acuden con sus hijas e hijos accedan a realizar sus compras, con las medidas de sanidad necesarias”.

Finalmente, manifestó que las políticas públicas de transversalización de la equidad de género deben contemplar su inclusión en todos los ámbitos de la vida social, así como vigilar su correcta aplicación a fin de salvaguardar los derechos de las mujeres. La llamada “nueva normalidad” obliga a visibilizar el impacto diferenciado que tiene la COVID-19 en los diversos sectores de la población, por lo que es urgente la definición de estrategias que permitan a las mujeres su inclusión en condiciones de igualdad.

 

La denuncia

106 mujeres trabajadoras y jefas de familia 

 

Necesitaba abastecerme de productos de higiene personal y no tenía con quién dejar a mi hijo en ese momento. Lo expliqué, pero no fui escuchada. Personal de seguridad y gerentes me sacaron del establecimiento con gritos, empujones y jaloneos.

Testimonio