Obesidad infantil, la otra pandemia que vive en Oaxaca

La obesidad infantil es una pandemia que vive México y que en Oaxaca padecen al menos 5 mil 432 niñas y niños menores de diez años. Una mala alimentación y exceso en el consumo de bebidas azucaradas y productos con alto contenido calórico, además del sedentarismo, hacen que a su corta edad enfrenten riesgos a la salud que comprometen su vida adulta.

La Secretaría de Salud de Oaxaca (SSO) señala que con 9.6 por ciento, la jurisdicción sanitaria 3 que corresponde a Tuxtepec, tiene el porcentaje más elevado de obesidad infantil.

Le sigue Istmo con 6.8 por ciento; la Costa, con 6.7; Mixteca, con 6.2; Valles Centrales, con 6.1; y Sierra, con 1.3 por ciento.

Sin embargo, en términos numéricos Valles Centrales tiene el mayor número de casos con mil 521; Mixteca, mil 11; Istmo, 958; Tuxtepec, 767; Costa y Sierra, con 91 menores de 10 años que padecen esta enfermedad.

Dolores Mata Robles, responsable del componente de nutrición en la infancia del Programa de Salud de la Infancia y Adolescencia, indicó que las cifras son mucho más altas considerando que éstas solo corresponden a los registros de los SSO, además de que no se incluyen los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La especialista indicó que dentro de los factores que inciden en la obesidad y sobrepeso está el bajo peso y desnutrición al nacer, el ambiente obesigénico, bajo poder adquisitivo, pobre actividad física, hábitos alimentario no saludable, comidas con desequilibrio energético en donde se consumen más alimentos con calorías que alimentos sanos.

Un elemento que es de preocupar, indicó, es la presencia de alimentos chatarra en los municipios y su consumo en aquellos con alto grado de marginación. “El municipio más pobre del país consume sopas instantáneas en lugar de comida nutritiva. Por otro lado, desafortunadamente cuando ha habido apoyos para alimentación de los niños los recursos se desviaron para el consumo de alimentos no nutritivos”, señaló.

El consumo de alimentos con alto contenido calórico y bebidas azucaradas -agregó- va a tener consecuencias a largo plazo en complicaciones como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades coronarias, alteraciones ortopédicas, artrosis en cadera y rodillas, hasta problemas respiratorios.