Incertidumbre de madres y padres de familia ante ciclo escolar virtual

"Alumnos en desventaja"
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Padres desconocen que pasará si los alumnos tienen dificultades con alguna materia.

Desde el 20 de marzo que las clases presenciales se suspendieron por la contingencia, Priscila no volvió a saber nada de la profesora de primer grado de su hijo Erwin.

En el chat grupal que crearon por Whatsapp no recibieron ninguna instrucción, mucho menos la mecánica para la evaluación o entrega de calificaciones.

Tratar de enseñarle sumas y otras operaciones que alcanzó a dominar durante su primaria, el único nivel que cursó, fue la opción que encontró Priscila, pero al poco tiempo descubrió que sus conocimientos eran limitados.

“Por fortuna me encontré a su maestra del kinder y aceptó darle clases esporádicas por 20 pesos y dejarle tareas para realizar en casa”, aunque ese gasto se volvió oneroso en medio de una pandemia que redujo a la mitad la venta de tostadas que todos los días realiza Priscila casa por casa.

María de los Ángeles Vásquez, madre de Aranza, una estudiante que terminó de cursar el segundo grado de secundaria en la Federal Número Uno, no tiene duda que la contingencia repercutió en el desempeño escolar de su hija.

Recuerda que los primeros días si le mandaron a hacer tareas de algunas materias, pero además de que faltaron actividades de taller o física, no entiende cómo la evaluaron o cómo salió de sus calificaciones.

“No nos dicen nada de las calificaciones, la dirección de la escuela tampoco ha comentado nada. Es una incertidumbre porque desde marzo no hay clases. no sé cómo van a hacer para terminar las materias, estamos en ceros”, relata.

A Ángeles desde antes de la pandemia le hubiera gustado cambiar a su hija a una escuela particular luego de que un compañero le alzó la falda, pero nadie le hizo caso.

Cuando ella expuso la situación “ni los maestros ni el director hicieron algo, sólo dijeron que el niño tenía un problema y era hiperactivo, pero yo me  quedé muy molesta, por más problemas que tenga el niño, no le da derecho a agredir así a mi hija”.

El anuncio de que el ciclo escolar 2020-2021 será a distancia le ha generado más incertidumbre, no sabe a quién va a recurrir en caso de que su hija no entienda algún contenido.