Tienditas de la esquina, víctimas de la "ley chatarra" en Oaxaca

La pandemia ha afectado a las tienditas y esta ley será otro golpe para los dueños.

María Elena Gallardo, dueña de una tienda ubicada en la colonia Cinco Señores en la capital oaxaqueña, afirma que la aprobación de la ley para prohibir la venta de refrescos y botanas a menores, afectará aún más su comercio de lo que ha dañado la pandemia por la COVID-19. 

Señala que en su caso, los principales clientes son los niños, pues las mamás los mandan a hacer los mandados, además de que ha notado que al 25 por ciento de los alumnos que acuden a la escuela frente a su tienda, llegan sin almorzar, pero con dinero, por lo que recurren a comprar frituras y refrescos.

La comerciante, quien ha atendido su tienda desde hace más de 35 años, comparte que al enterarse de la iniciativa, supo que sería una afectación principalmente para las llamadas “tienditas de la esquina”, pues los productos que más venden son los que se pretenden prohibir.

“Muchos dicen que no se les gana mucho a las sabritas y es cierto, de mil pesos nosotros ganamos cien, pero sigue siendo lo que mantiene a las tiendas. Los supermercados nos siguen afectando y lo harán aún más”, lamenta.

En cuanto a la venta de refrescos, agrega que también son pocas las ganancias que le generan, pero admite que es lo que mantiene a la mayoría de tiendas de la esquina, pues en cuanto a otros productos, las personas prefieren comprarlas en los supermercados.

Problemas con los clientes

Doña María Elena relata que en ocasiones ha pasado varios minutos discutiendo con sus clientes menores de edad por la venta de alcohol o cigarros, ya que tiene prohibido vender a este sector de la población.

“Hay clientes que dicen que son para sus papás y lo sé, pero yo no puedo venderles porque puede que llegue un inspector y me multe con unos 30 mil pesos; por eso no me arriesgo”, señala.

Agrega que cuando se enteró de esta iniciativa, se imaginó en un futuro cercano discutiendo con los menores de edad porque no les podrá vender estos productos; por ello, ya está pensando en mandar a hacer una lona que advierta que no venderá a menores.

La comerciante comparte que al colocar unas rejas para prohibir la entrada a su tienda, las ventas disminuyeron y algunos clientes se enojaron, pero señala que es para prevenir contagios por la COVID-19, ya que su padre es adulto mayor y teme que se enferme.

“Muchos clientes se enojaron porque ya no pueden entrar a ver los productos y entiendo, pero debemos cuidar la salud de ellos y mi familia; además de que hay que admitir que la delincuencia está aumentando y tenemos que prepararnos”, advierte.

"No es la solución correcta"

María Elena afirma que la ley no es la solución correcta, ya que muchas personas no cuentan con el sueldo suficiente para tener una alimentación adecuada o balanceada, por lo que solamente les alcanza para comprar unas galletas y refrescos.

“Hay aumentos en precios o se implementan leyes, pero no hay alguna que piense en los sueldos, porque de ahí depende la calidad de alimentos en las familias”, asegura.

Además, admite que hay muchos dueños de misceláneas que no cumplirán con la ley, como no lo hacen actualmente con la venta de alcohol o cigarros a menores, entre otros tipo de reglas.

También lamenta que nuevamente las tienditas de la esquina se vean afectadas y sobrepasadas por las tiendas de autoservicio como los supermercados, que desde hace años provocaron la disminución de ventas, pero señala que deberán buscar algunas alternativas.

“Yo creo que en caso de que se apruebe, ahora los padres tendrán que esperar a que los hijos más grandes estén para que vengan a hacer los mandados o ellos mismos tendrán que hacerlos, porque al menos yo no me quiero arriesgar a que me multen”, subraya.

Sobre la propuesta de ley:

La Comisión Permanente de Grupos en Situación de Vulnerabilidad de la 64 Legislatura, aprobó el dictamen del proyecto de ley por el que se prohíbe la venta o regalo a menores de edad de bebidas azucaradas y los denominados alimentos chatarra.

Por ello, el próximo miércoles 5 de agosto, el dictamen será sometido al pleno para su análisis, discusión, y en su caso, aprobación.

Este proyecto tiene como objetivo combatir la malnutrición de niñas, niños y adolescentes, por lo que proponen eliminar la venta, distribución y regalo de estos alimentos a los niños.

 

 

“Hay aumentos en precios o se implementan leyes, pero no hay alguna que piense en los sueldos, porque de ahí depende la calidad de alimentos en las familias”.

María Elena, comerciante