Universidades privadas pierden 10% de alumnos por crisis de COVID-19

Agencia Reforma Agencia Reforma

Hay universitarios que ya no retornarán a las aulas.

MONTERREY, NL.- Aunque las universidades privadas han intentado ayudar a que sus alumnos no abandonen sus estudios por la crisis económica debido a COVID-19, se pronostica que 80 mil jóvenes en el país buscarán otras opciones para el semestre que está por iniciar.

La Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES) calcula que un 10 por ciento de los 800 mil estudiantes, la población de sus 111 universidades en todo el país, podrían cambiarse a otra universidad privada de menor costo o intentar ingresar a una pública.

También habrá quienes decidan hacer una pausa temporal en sus estudios o hasta ya no regresar definitivamente. Por lo inédito de la situación, es difícil hacer cálculos, dice en entrevista Rodrigo Guerra Botello, secretario general de FIMPES y exrector de la U-ERRE.

Pero ya hay un antecedente: Las universidades que manejan cuatrimestres y que en mayo iniciaron sus periodos reportaron una baja cercana al 7 por ciento en su matrícula.

"Hay que considerar que el impacto económico de la pandemia apenas se va a dejar sentir", señala el directivo de la Federación.

"Todavía en mayo los papás tenían trabajo, algunos tenían ahorros, otros indemnizaciones. Creo que la verdadera prueba va a estar acá (en el próximo semestre). Y eso va a aplicar también para Nuevo León".

Entre las instituciones de educación superior asociadas a FIMPES están el Tec de Monterrey, TecMilenio, UDEM, U-ERRE, Universidad Metropolitana de Monterrey y Universidad de Montemorelos.

Guerra Botello describe como una cascada la movilización de estudiantes que irán a una universidad privada de menor costo o intentarán ingresar en alguna pública, con todas las complicaciones de cupo y presupuesto que tienen éstas.

"Si uno ve la matrícula total, alrededor de 800 mil, cuando menos antes de la crisis, podemos pensar que podríamos perder en la cascada a un 10 por ciento. Pero no necesariamente en todas las universidades y, dentro de las universidades, no necesariamente en todos los campus", aclara.

Para enfrentar esta crisis, la mayoría de las universidades optó por atender por separado cada caso de estudiante en apuros económicos. Ampliaron becas, flexibilizaron cargas académicas y no disminuyeron, aunque tampoco aumentaron, sus colegiaturas.

"Una educación en línea de alta calidad cuesta igual o, incluso, un poco más que la educación presencial", afirma Guerra Botello. Si bien es cierto que con esta contingencia ha habido ahorros en el uso de instalaciones de los campus, aclara, las universidades deben continuar con gastos de mantenimiento, pagos de profesores e inversiones, sobre todo tecnológicas.

Guerra Botello señala como condiciones adversas, el que las colegiaturas en el nivel superior no son deducibles de impuestos para las familias, y que las universidades privadas, a veces, pagan más impuestos que las empresas. "Básicamente estamos solos las familias y las universidades para lidiar con este problema".

Enfrentan con acciones

Grupo REFORMA consultó a universidades privadas locales sobre las afectaciones a sus matrículas para otoño. El Tec, que iniciará su semestre la próxima semana en un formato 100 por ciento en línea, en espera de que se convierta en híbrido en algún momento, reportó que las inscripciones de nuevo ingreso y reingreso se realizaron con normalidad.

Por COVID-19, la institución creó el Fondo de Contingencia para Estudiantes, que durante abril-junio otorgó 9 mil 500 apoyos económicos. En verano, 7 mil 600. Para este semestre extendió las solicitudes para el Fondo, además de ampliar su presupuesto de becas y créditos educativos. La UDEM reportó que tendrá una cifra definitiva de inscripciones esta semana.

Desde marzo, la UDEM anunció que no incrementaría ni disminuiría colegiaturas. Otras medidas han sido no cobrar cuotas por pagos tardíos y aplicar descuentos por pronto pago. En mayo, abrió una oficina de apoyos económicos. Llegaron mil 700 solicitudes.

La UDEM no ha aumentado el número de becas, pero sí el porcentaje otorgado. Además, estos apoyos se están respetando independientemente de que el estudiante no cumpla con algún requisito, como el promedio.

La U-ERRE espera que su matricula crezca en su próximo periodo escolar. La universidad congeló sus colegiaturas y analiza caso por caso la necesidad de cada estudiante. 

 

"Una educación en línea de alta calidad cuesta igual o, incluso, un poco más que la educación presencial".

Rodrigo Guerra Botello, Srio. Gral. de FIMPES.

 

El panorama

  • 111 universidades privadas en todo el país
  • 800,000 estudiantes
  • 10 % podrían cambiarse a una pública o dejar sus estudios