Tratamiento con plasma para pacientes graves por COVID-19 aún sin poder ser liberado

SSO no logra permiso de Cofepris
Agencia Reforma Agencia Reforma

El plasma se transfunde a un paciente hospitalizado.

Dos meses después que los Servicios de Salud de Oaxaca iniciaron con el trámite de permisos ante la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para poder transfundir plasma convaleciente a pacientes graves de COVID-19, el proceso se quedó sólo en el anuncio.

“Estamos en trámite, Cofepris no lo ha liberado”, fue la respuesta escueta del titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Donato Casas Escamilla, cuando se le preguntó de este tratamiento que anunció a inicios de mayo.

En el anuncio se planteaba que los trámites ante la Cofepris durarían sólo 10 días, pues ya un grupo de expertos había iniciado los ensayos clínicos que han permitido transfundir plasma de pacientes recuperados a una veintena de personas hospitalizadas con COVID-19.

El tratamiento de plasma convaleciente consiste en que una persona que superó la COVID-19 done 400 mililitros de plasma, el cual se transfunde en un paciente hospitalizado, de preferencia antes de que se le intube.

El propósito es transfundir de un paciente recuperado de COVID-19 a otro en estado crítico los anticuerpos que le ayuden a superar la enfermedad, aunque los resultados de su efectividad aún están en estudio.

Días antes del anuncio en Oaxaca, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se convirtió en la primera institución en recibir la certificación que permite el uso clínico del plasma convaleciente, a fin de disminuir la mortalidad por la COVID-19.

Los lineamientos, desde abril

Ante la falta de agentes terapéuticos específicos o vacunas disponibles para la enfermedad COVID-19, el pasado 20 de abril la Secretaría de Salud Federal emitió el “Lineamiento técnico para protocolos de investigación relacionados al uso terapéutico de plasma proveniente de donadores convalecientes de COVID-19 secundaria a infección por SARS-CoV-2”.

Se especifica que los  establecimientos donde se realiza investigación y bancos de sangre interesados, deberán generar un protocolo apegados a la Ley General de Salud.

Entre otros puntos a cumplir, se deja claro que el protocolo siempre deberá contar con la carta de aprobación por el Comité de Ética en Investigación, Comité de Investigación  y la carta del Comité de Bioseguridad del establecimiento donde se realice investigación.

En México sólo las entidades de Nuevo León, Baja California Sur, Chihuahua, Jalisco, Tabasco, Michoacán y la Ciudad de México han logrado autorización de la Cofepris para aplicar este tratamiento, pero en Oaxaca los trámites no avanzan.

 

El tratamiento

  • Persona que superó la COVID-19  
  • 400 mililitros de plasma a donar