Por marginación, miles de niñas y niños no podrán volver a clases en Oaxaca

Al próximo ciclo escolar "híbrido"
Archivo/Emilio Morales PachecoArchivo/Emilio Morales Pacheco

Menores oaxaqueños de escasos recursos no tienen acceso a Internet y mucho menos a dispositivos móviles con los cuales tomar clases en línea.

 En casa sólo hay un teléfono celular que desde hace varios meses no tiene saldo, no hay luz y mucho menos Internet, así que para Julián el regreso a clases en línea no es una opción, muy probablemente habrá de desertar.

Él y su familia viven en San Pablo Etla, municipio conurbado a la ciudad de Oaxaca.

Antes de la pandemia su madre era empleada del hogar, su papá labora en actividades de albañilería a medida que haya trabajo.

El sueldo no es suficiente para cubrir todos los gastos de alimentación, mucho menos para pensar en la compra de un celular o tableta que ayuden a Julián a tomar clases en línea.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 57.3 por ciento de la población en Oaxaca enfrenta pobreza laboral, es decir que no tiene ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, hecho que también impide tener acceso a otras herramientas.

Julián es compañero de Jonathan y Ángel, quienes ingresarán al tercer grado de secundaria que cursarán en el municipio de la Villa de Etla, también una localidad rural de Oaxaca.

Hasta ahora, la propuesta para el inicio del ciclo 2020-2021, es que sea a través de la plataforma Zoom.

La semana que viene iniciarían las pruebas.

Las y los asesores del estudiantado pidieron descargar la aplicación.

“Al parecer este ciclo escolar lo iniciarán a través de zoom. En mi caso, a como está la pandemia yo veo viable que sea así porque tenemos internet y pudimos comprar los celulares, pero si la mayoría aceptamos, ¿qué va a pasar con los que no tienen las posibilidades económicas?”, expresa Dulce López, quien tienen dos hijos en secundaria y dos en primaria.

Sin conexión a Internet 

Ella y su familia habitan en la comunidad de San Andrés Zautla, localidad rural de Oaxaca, que, si bien no enfrentan un alto grado de marginación, al menos un 40 por ciento de la población escolar no tiene acceso a internet.

Desde el campo real de la problemática y como integrante del subcomité de la escuela primaria de la localidad, considera que sin el control de la pandemia por el COVID-19, cualquier reinicio a clases podría no ser exitoso por la falta de conectividad en el estado y detonar los contagios si se considera presencial

“Yo conozco a mis hijos y sé que no van a poder estar con el cubrebocas tantas horas, ahora los que van a secundaria viajan en el transporte público, para mí como mamá me surge otro miedo porque tendrán que subirse y es muy posible el contagio”, expresa con todas las dudas dando vueltas en su cabeza.

A nivel primaria, hasta el momento no hay información al respecto, incluso no han sido entregadas las calificaciones del ciclo escolar pasado porque el profesorado encontró dificultades en la evaluación toda vez que, al menos en el segundo grado de primaria, la mitad del grupo no envió las tareas correspondientes al periodo de clases en casa. 

Aún cuando se ubica a menos de 40 minutos de la capital del estado, San Andrés Zautla es un municipio en donde obtener señal de internet es complicado y costoso.

 

“Todos tenemos la incertidumbre, si nos dicen que las clases serán presenciales el miedo es al contagio, si nos dicen que es en línea el problema es que no todos tienen las posibilidades de hacerlo”.

Dulce López, madre de estudiante de secundaria.