Estados Unidos se queda sin plan de emergencia ante crisis por COVID-19

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Estados Unidos nunca ha retrasado una elección presidencial, ni siquiera durante la Guerra de Secesión (1861-1865)

Las negociaciones en el Congreso de Estados Unidos para desplegar un nuevo paquete de estímulo están en un punto muerto este viernes, justo cuando expira una ayuda adicional para millones de desempleados para paliar los efectos de una crisis que está arrasando la economía.

La entrega de 600 dólares por semana que el Congreso aprobó a finales de marzo dejará de tener vigencia este viernes a medianoche, lo que representa un golpe duro para millones de estadounidenses sin trabajo que enfrentan un mercado laboral donde las condiciones no mejoran mientras el virus sigue avanzando. 

No hay expectativas de un acuerdo y las negociaciones quedaron en suspenso. 

El inminente fin de las ayudas -una fecha que se conocía desde hace meses- alentó las esperanzas de muchos legisladores de alcanzar un acuerdo a última hora, como es costumbre en Washington.

Pero en un entorno muy polarizado y crispado a menos de 100 días de las elecciones presidenciales no hubo acuerdo, y el futuro parece aciago para muchos desempleados mientras sigue la ola de despidos que comenzó a mediados de marzo con las primeras medidas de confinamiento. 

El presidente, Donald Trump, culpó a la titular de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, y el jefe del minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, de "bloquear una ayuda por desempleo muy necesaria". 

"Esto es terrible, ya que ellos entienden plenamente que no es la culpa de los trabajadores que están desempleados, la culpa es de China", indicó el mandatario que repite habitualmente sus recriminaciones hacia Pekín por el coronavirus que fue detectado por primera vez en la ciudad china de Wuhan. 

Por su parte, Pelosi, acusó a los republicanos, que controlan el Senado, de "no entender la gravedad de la situación". 

"Anticipamos que tendremos un proyecto, pero aún no estamos ahí", dijo Pelosi. 

Según los datos difundidos el jueves por el Departamento de Trabajo, las nuevas peticiones de subsidios por desempleo subieron por segunda semana consecutiva en los siete días finalizados el 25 de julio y se ubican en 1.43 millones. 

Cuando el Congreso aprobó un paquete de ayuda de 2.2 billones de dólares no anticipó que varios meses después la epidemia seguiría sin control. 

El aumento preocupante de los casos ha impedido volver a abrir muchos negocios y siembra dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para controlar la pandemia que deja más de 152,000 muertos en el país. 

"El repunte económico que esperábamos en la segundo mitad del año probablemente va a ser atenuado, salvo que el virus sea contenido y se pueda retomar la actividad", indicó Rubeela Farooqi, economista de la consultora High Frequency Economics.

La experta proyecta que sin una reapertura completa, probablemente la economía sufra un daño duradero y que el camino hacia la recuperación va a ser "un proceso lento y más extendido".

El jueves, el Departamento de Comercio informó que la economía de Estados Unidos se contrajo un 32.9% en el segundo trimestre.

 Aplazarían elecciones

Donald Trump sugirió el jueves la posibilidad de un inédito aplazamiento de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, alegando que los mecanismos para votar por correo debido pandemia podrían dar lugar a un fraude, pero recibió un rechazo unánime de la clase política, incluso de su propio partido.  

El presidente estadounidense que se enfrentará en busca de la reelección al demócrata Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre no tiene la potestad  para cambiar la fecha. 

"Con el voto universal por correo (no la votación en ausencia, que es buena), 2020 será la elección más IMPRECISA Y FRAUDULENTA de la historia. Será un gran bochorno para Estados Unidos", señaló en Twitter.

Y se preguntó: "¿¿¿Retrasar las elecciones hasta que la gente pueda votar de manera correcta, adecuada y segura???".

El tuit del presidente, rezagado en las encuestas, llegó luego de que las estadísticas oficiales confirmaran la entrada de la economía estadounidense en recesión, tras una contracción histórica del 32,9% en el segundo trimestre. 

Estados Unidos nunca ha retrasado una elección presidencial, ni siquiera durante la Guerra de Secesión (1861-1865).