Retratos y auto retratos estenopeicos, por María Luisa Santos

CaSa brindó el taller en línea

Autorretrato, fotografía estenopeica de Carina Pérez.

Los días de aislamiento no interrumpen la actividad creativa; al contrario, son espacio para el aprendizaje y desarrollo de nuevos conocimientos y habilidades. En su oferta académica, el Centro de las Artes de San Agustín (CaSa) ofertó en línea un curso titulado "La casa en la lata: retratos y autorretratos estenopeicos", que facilitó la fotógrafa María Luisa Santos Cuéllar.

La también fundadora y organizadora del festival fotográfico Oaxaca Estenopeica, desde el 2009, compartió en entrevista que la demanda de aspirantes al taller fue inesperada, ya que en pocos días se inscribieron más de 58 y aceptaron a 20 estudiantes, 10 foráneos y 10 locales.

Las sesiones se realizaron a través de la plataforma de reuniones virtuales Zoom. A los alumnos de Oaxaca se les proporcionó el material para el taller, que el equipo del CaSa les hizo llegar hasta sus hogares y a los foráneos se les dio la información para conseguirlos en sus ciudades. 

“Me encantó hacer este taller así, fue algo nuevo y era un reto, porque de por sí al hacerlo presencial, de por sí tiene sus complejidades; ahora, a distancia, lo que pasaría era incierto. Fue bonito verlos con tanto interés desde sus casas, consiguiendo algunos los materiales por internet, reciclando algunos y al final guiarlos por ese proceso. Este formato nos permitió la apertura para solucionar todas sus dudas e investigar, sobre la marcha, sus inquietudes”. 

Los estudiantes revisaron temas sobre la cámara oscura, como la fotografía estenopeica, el retrato y autorretratos estenopeicos, cómo hacer una cámara estenopeica y ver las diferencias de acuerdo a la distancia focal y utilizar papel como material sensible y la facilitadora, María Luisa Santos, asesoró a cada uno para acondicionar un espacio como cuarto oscuro provisional en sus casas, para utilizarse durante el desarrollo del taller.

“Todos tuvieron resultados y tienen muy buen material. Eso es gratificante, poder ver ya sus fotografías, todas las que revelaron en sus casas, luego de explicarles la preparación de químicos, el uso de sus cámara estenopeica y los pasos del revelado. Es enriquecedor verlo, saber su disposición y que ahora, a pesar de que ya terminó el curso, siguen interesados y seguimos explorando otro tipo de procesos. Ahora estamos construyendo cámaras con rollo”.  

Crece la comunidad estenopeica

Lo que al inicio comenzó como una broma al llamar secta a la comunidad interesada en este tipo de fotografía en Oaxaca, se ha convertido en todo un movimiento en estos días de resguardo para muchos fotógrafos y amantes de la estenopeica en el mundo. Durante algunas sesiones especiales, María Luisa Santos invitó a destacados exponentes de la fotografía, como su colega y organizadora de Oaxaca Estenopeica, Citlalli González, de México y a otros fotógrafos como: Natalia Muñoz, de España,  Rosa Chávez, de Venezuela y a Carlos Godoy de Chile, quienes compartieron con alumnos e integrantes del club estenopeico.

Las experiencias 

En su experiencia, algunas alumnas, por cierto -mayoría de mujeres en el curso-, compartieron su vivencia en este taller en línea. Coincidieron en la buena disposición de la profesora y en su apertura para compartir sus conocimientos, consejos y sugerencias.

Enedina Palacios, originaria de Colima, pero radicada en la Ciudad de México, comentó: “Mi experiencia fue interesante desde el principio, aunque yo ya había hecho foto estenopeica en  35 milímetros, este curso amplió mis conocimientos respecto a hacerlo directamente en papel fotográfico. Y fue un reto montar mi cuarto oscuro en casa, porque convertí el cuarto de herramientas de mi hermano en uno; me sentí nerviosa al preparar químicos, pero me obligué a enfrentar este tipo de cosas y lo logré. Estoy satisfecha con los resultados. Admiro a María Luisa por esa facilidad que tiene para transmitir”.

Evelyn Corte, originaria de Tlaxcala, quien también está ahora radicando en la Ciudad de México, habló de su experiencia en este curso: “Fue una experiencia enriquecedora. La maestra es una excelente persona y generosa tanto con su trabajo como con sus conocimientos. Te motiva a seguir trabajando y ha creado una comunidad unida, que nos permite acceder a un aprendizaje en conjunto. A Michita (María Luisa Santos) le aprendí mucho y le sigo aprendiendo, tanto de su trabajo como de su persona. Retomar la foto estenopeica es bien bonito; me siguen asombrando los resultados que se pueden tener”. 

La fotógrafa María Luisa Santos tiene ocho años de impartir cursos en el CaSa, este fue el primero que ofreció en la modalidad a distancia. Tere Arvide, otra de las alumnas foráneas de "La casa en la lata", relató que la situación de estar en el encierro y aislamiento, en algunos casos voluntario, es genial.

“Yo creo que este aprendizaje a través de los talleres en línea es importante, ahora manejamos plataformas o tecnologías que no pensamos hace un año. Entramos a las conferencias, silenciamos el micro, ponemos la cámara, levantamos la mano... Con las conferencias la comunicación se facilita, el reto es con los talleres, por el equipo tecnológico, pero también es necesaria la habilidad del facilitador o instructor, que proporciona la experiencia y en este caso la de la construcción de cámaras a distancia es un reto complicado”.

Reconoció, de la facilitadora María Luisa Santos, alias Michi, su disposición y actitud. “Nos apoyó a trabajar en equipo, porque posee habilidades sociales como claridad, precisión y comunicación efectiva. Nos propició un clima que permitió un aprendizaje, porque todos generamos materiales. Son claves: la disposición al aprendizaje, el manejo de plataformas y la capacidad de la facilitadora, para aprender y entender un tema”. 

Ana Hernández, artista visual de Reynosa, Tamaulipas, concluyó que para que sea efectivo cualquier taller a distancia, es básico que quien lo imparta tenga don de gente, el cual María Luisa Santos Cuéllar posee; por ello, sus estudiantes coincidieron en que el éxito del curso, en gran medida, fue gracias a su generosidad y entusiasmo por la estenopeica, lo cual logró no sólo transmitir, sino contagiar a sus alumnos. 

 

“Yo creo que este aprendizaje a través de los talleres en línea es importante; ahora manejamos plataformas o tecnologías que no pensamos hace un año”.

Tere Arvide, Ciudad de México

 

“Me encantó hacer este taller así, fue algo nuevo y era un reto”.

María Luisa Santos Cuéllar