Descalabra pandemia a ladrilleros por restricciones de la contingencia

El humo y el hollín agravan la condición de las personas contagiadas

Su situación hasta antes de la pandemia era ya preocupante: las restricciones por parte de las autoridades por temas de afectación ecológica los tenían ya condicionados para trabajar; para quemar, principalmente, pues el proceso de la elaboración de ladrillos concluye con la cocción y horneado de las piezas.

La cantidad de humo que generan los hornos en donde se ‘cocinan’ millares y millares de ladrillos, kilos y kilos de arcilla, es un riesgo para la salud.

Y aunque muchos de los ladrilleros ya solo queman una o dos veces al mes y durante la noche, el deterioro al entorno es palpable y en muchos casos hasta irreversible.

Sumado a esto, en Oaxaca la pandemia por el brote y propagación del coronavirus (COVID-19) comenzó a tomar relevancia cuando el pasado mes de marzo se implementaron las medidas sanitarias más estrictas como el uso obligatorio de cubrebocas, el gel antibacterial y la sana distancia.

A partir de entonces, los ladrilleros encontraron un obstáculo más para continuar con su labor artesanal.

Los casos positivos en la entidad crecían a paso acelerado día con día y eso reforzaba la justificación para que muchas ladrilleras suspendieran operaciones.

El humo y el hollín podrían agravar aún más la situación de una persona contagiada.

“La verdad que sí nos afectó, si ya de por sí andábamos por la calle de la amargura con la venta baja y con el poco mercado, ahora imagínese que cierran todo, no hay personas en la calle, casi casi que nadie puede moverse. Y pa’ acabarla pues es un virus respiratorio, es algo que se puede complicar con el humo… no pues está jodido”, comentó el señor Rogelio sobre cómo impactó la pandemia en su sector de los ladrilleros.

“Me imagino que no nada más yo, fuimos varios a los que nos pegó esta pandemia; imagínese, vivimos de esto que ya de por sí está muy canijo pa’ poder hacerlo porque tenemos que acatar lo que nos dicen las autoridades. Tenemos horarios, tenemos días para quemar, entonces que pase esto y tenemos que dejar de hacer lo poco que hacíamos pues sí nos pegó”, añadió.

Y es que de acuerdo con testimonios de ladrilleros de tercera o incluso hasta cuarta generación, a lo largo de los años este oficio ha sido mal visto debido al impacto ambiental que tiene, situación que no ha sido atendida por las autoridades que nunca se han acercado al gremio para brindar capacitación o nuevas técnicas amigables con el ambiente.

“Quizá si hubiera más control, más regulación, más acercamiento con nosotros, con los ladrilleros, se podrían hacer algunas cosas diferentes pero pues no las hay. Y por una parte está bien, digo, no hay apoyos ni programas, pero tampoco están dando lata y clausurando nuestros espacios; aquí nomás es de cumplir y todos tranquilos pero mire ahorita...”, detalló el maestro ladrillero.

Poca construcción

El gran golpe, aunque indirecto, que la pandemia en la entidad le dio a los ladrilleros, fue a través de la construcción.

Con la suspensión de actividades y la medida del ‘quédate en casa’, fueron varias las obras que se detuvieron o en las que se dosificó la presencia de personal realizando trabajos, lo cual oscureció aún más el panorama para el gremio.

“Le digo que ya andábamos de capa caída y viene esto. Si antes del coronavirus teníamos una o dos entregas de material por semana, era algo por lo menos, pero ahorita con esto, de plano ya no salió pero ni una entrega. A caso una, dos por mes, máximo me ha tocado a mí desde abril creo, pero así que haya venta o entregas como antes, programadas o que había que llevar lejos varios millares, ya no”, señaló el señor Rogelio.

Finalmente, aunque lamentó la situación actual que se vive no solo en Oaxaca sino en todo el mundo, detalló que lo importante será reinventarse y cuando haya oportunidad de volver, hacerlo “con todo porque lo ahorrado ya se acabó”.

“Hay que buscarle y aguantar, aguantar, no queda de otra. Yo pues de lo que tenía he ido agarrando para la comida, los gastos y para cosas de aquí de la ladrillera, pero pues ya llega un momento en que pues ya se necesita trabajar y generar porque el dinero se acaba. Y si no es aquí pues ya veremos de qué pero hay que comer”, concluyó.

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entregas por mes, número máximo de ventas en las ladrilleras por la pandemia

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entregas semanales hacían ladrilleros antes del COVID-19