Alicia Hernández, ejemplo de tenacidad y humildad

La exigencia consigo misma surge de la inspiración de sus padres

La karateca Alicia Hernández, medallista de plata en combate (kumite) en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, quien hace par de años visitó Oaxaca como parte de la selección mexicana rumbo a Barranquilla 2018, es una artemarcialista orgullosa de sus raíces, de sus padres y un ejemplo de tenacidad.

Y es que la exigencia consigo misma de la que fuera la integrante de la delegación mexicana de karate con el mejor resultado en combate (kumite) en Lima 2019, surge de la inspiración del sustancial y leal apoyo de sus padres, así como de sus propias jornadas de trabajo por alcanzar sus sueños en el karate internacional.

“A veces me han dicho que me exijo mucho pero no saben los sentimientos encontrados como ver a tus padres que se queden a “chingarle” para que me vaya a entrenar o competir, y que siempre han estado a mi lado cuando las cosas salen mal.

“Y que me he parado para encarar torneos nacionales cansada y desvelada de jornadas de trabajo, de esa “chinga” a la que pocos le entran.

“Cuando no tenía apoyos ni recursos me fui al norte a trabajar de mesera un rato para ir a competir a Europa con los mejores y, entrenar con ellos aunque nos golpearan duro, fuerte”, compartió públicamente la notable karateca jalisciense.

PERSEVERANCIA

La también medallista de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC) Barranquilla 2018, enfatizó que a veces no es fácil recibir una oportunidad, pero ha sido más fuerte la perseverancia en la lucha por representar al país en los eventos de mayor relevancia.

“He tenido que esperar años para que me dieran una oportunidad, muchas ocasiones estuve ahí y simplemente no se daba, quizá por cualidades, habilidades, no lo sé, pero ser terca en ocasiones funciona”, manifestó la subcampeona continental.

La karateca de la categoría de los 50 kilogramos recordó que a veces no importa comenzar de cero.

“Creo que a veces esforzarte y dar lo mejor de ti no es suficiente para que te den una oportunidad. Es por ello, que he recordado trabajar como al inicio, con hambre, con humildad, y por qué no, con fe en Dios, al que no se le va nada...

“Estos son mis viejitos y me encanta presumirlos y me siento agradecida por tenerlos”, posteó al tiempo de compartir con profundo orgullo las fotografías a lado de sus padres.

Ahora, el siguiente reto de la karateca de 29 años de edad, y por el cual está en plena batalla de preparación en todos los aspectos, es conseguir una medalla mundial y la oportunidad de participar en el Pre Olímpico rumbo a Tokyo 2020.