Cubrebocas: de primera necesidad ante pandemia en Oaxaca

Refuerza estrategia contra la COVID-19
EMILIO MORALES EMILIO MORALES

Hasta inicios del pasado mes de marzo, nadie o casi nadie se imaginaba que en cuestión de días, el cubrebocas, un objeto identificado con el sector Salud y casi ajeno a la población en general, se convertiría en un artículo de primera necesidad, debido al brote y propagación a nivel mundial del coronavirus (COVID-19).

De repente fue común ver a la gente acudiendo a las farmacias a comprar paquetes enteros de tapabocas, haciendo filas en los supermercados por una caja de estas piezas de tela y por supuesto, también ver a los comerciantes incluir en su gama de productos estos objetos.

Así, los cubrebocas se fueron convirtiendo en artículos de primera necesidad, pues aunque su uso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “no garantiza inmunidad ante el virus”, sí ayuda a disminuir el riesgo y refuerza la estrategia de combate a la COVID-19, junto a la sana distancia y el confinamiento.

Oportunidad de hacer negocio

Esta situación propició que muchas personas vieran la oportunidad de hacer negocio y emprender la aventura de incursionar en la venta de tapabocas. El hecho de que estos objetos pudieran encontrarse prácticamente en cada esquina, causó revuelo y dudas entre la gente, sobre si el material con el que se elaboran es efectivo.

Aquí, una respuesta oficial por parte de la OMS: “Se deben usar las mascarillas médicas (también conocidas como mascarillas quirúrgicas): están hechas con un mínimo de tres capas de materiales sintéticos no tejidos y están configuradas para tener capas de filtración intercaladas en el medio”, se lee en uno de los puntos de la guía técnica para la utilización del cubrebocas emitida por la organización.

Pero… ¿qué piensa la gente?, ¿qué piensan los comerciantes que los venden?... las respuestas y opiniones son variadas. La primera pregunta hecha a la gente fue: ¿confía usted en su cubrebocas y el material del que está hecho?

“Pues yo creo que no importa de qué esté hecho ¿no?, sino que lo traigamos y ya, cumplir con cuidarnos y evitar respirar y sacar partículas de saliva de la gente que no sabemos si estamos enfermos o no. La verdad, uno se compra el que puede o para el que le alcanza y bueno, pues hay que confiar en que no nos vamos a enfermar”, respondió Alma, turista del Estado de México.

Hasta "están de moda", dicen

Por su parte, José Luis, taxista foráneo, respondió con seguridad. “Pues sí, yo lo veo bien, tengo como este otros 2 y los voy intercalando, uno para cada día; llego, los lavo y los pongo a secar al sol, que ahorita no ha habido mucho ¿verdad?, pero dejo que se oreen y ya, no se hacen guangos ni nada, aparte amoldan bien a la cara, se ajustan”, dijo sobre su cubrebocas de tela elástica.

Para quienes venden los cubrebocas hasta con estampados, personalizados o con diseños ya muy elaborados, la pregunta fue diferente: ¿Quién certifica la fabricación de sus productos y qué garantías le ofrecen a los clientes?

“El plus que tienen, pues que vienen con el estampado de la marca que tú quieras, son baratos y son lavables, además que pues te sirven para poder pasar en cualquier lugar y andar sin problemas. Lo mejor de todo, siete pesos cada uno”, respondió un comerciante afuera de una tienda departamental.

Por su parte, otra vendedora fue más específica. “Pues es lo de hoy, está de moda y mira, la gente lo pide, lo tenemos que vender. Te soy sincera, mi proveedor me comenta que se los mandan de China ya así hechos, nomás él los estampa y me los manda de México. Aquí en Oaxaca no he sabido de gente que los haga así por maquila, de cientos o miles, pero pues yo digo que sí han de servir ¿no? ”, señaló.

Pésimos resultados

Y es que, quizá sin saber, la comerciante tiene razón, pues de acuerdo con uno de los puntos de la Guía Técnica para el Uso de Cubrebocas de la Organización Mundial de la Salud, “las mascarillas higiénicas (también conocidas como mascarillas de tela, mascarillas caseras o mascarillas fabricadas por el propio usuario) pueden actuar como barrera para evitar la propagación del virus desde el usuario a otras personas”.

Cabe señalar que en días recientes se publicó una investigación del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos en donde se hablaba de la existencia de cubrebocas sin costuras que pueden crearse con una pañoleta, las cuales por desgracia obtuvieron un pésimo resultado en el cuidado de la salud, al igual que las bufandas.

En lo que respecta a los tapabocas de algodón, la OMS argumentó que estos significaron un riesgo mayor que aquellos de tipo quirúrgico, por lo que no son tan recomendables para el uso de la población. Sobre los cubrebocas de neopreno, aún no se tiene un dictamen final.

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filtros como mínimo debe tener un cubrebocas certificado