Salina Cruz se llena de basura por cierre de basurero municipal

Boca del Río reclama que se haya autorizado uso de panteón

SALINA CRUZ, Oaxaca.- Desde la tarde del lunes, pobladores del Ejido Boca del Río acordaron restringir el acceso de los camiones de basura del gobierno municipal al tiradero que se encuentra en esa jurisdicción y que por años ha servido para el depósito de los desechos que diariamente se generan en la ciudad, como medida de presión para que el Ayuntamiento no utilice el panteón ubicado en dicha demarcación.

Hasta la tarde de este miércoles, habitantes de Boca del Río mantuvieron cerrado el acceso para las unidades recolectoras de basura del municipio de Salina Cruz, debido a que presuntamente y ante la saturación que tiene el panteón municipal de la cabecera municipal -sobre todo por el aumento de los fallecimientos por COVID-19- el gobierno municipal que encabeza Juan Carlos Atecas Altamirano, ha autorizado el uso del cementerio que hasta hace unos meses permanecía en total abandono en territorio boqueño. 

Los lugareños argumentan que el predio donde fue construido el camposanto se encuentra actualmente en litigio, sin explicar el tipo de proceso que enfrenta el lugar, pero esa es la razón por la que se oponen a la realización de sepelios en ese sitio. 

Varios de los ejidatarios entrevistados señalaron que esta decisión la tomaron luego de que se enteraran de que el munícipe Atecas Altamirano autorizó la utilización de ese espacio para inhumar cadáveres, ante el incremento en el número de muertes a causa de COVID-19 y el cual ha derivado en que se hayan agotado los espacios del camposanto en la cabecera municipal.

"No es un problema nuevo", señalaron los ejidatarios entrevistados. Explicaron que el problema data de hace dos administraciones, cuando fue edificada la primera etapa del camposanto, con inversión federal. El sitio cuenta con 2 mil 546 espacios para sepulcros, así como un descanso, la fachada de 120 metros lineales, sala de nichos, capilla-velatorio, oficina administrativa, bodega, sanitarios y un jardín.

Los hombres aclararon que el cierre del basurero municipal aplica únicamente para las unidades recolectoras de basura del gobierno municipal de Salina Cruz, mientras que cualquier particular puede acudir y previo pago del servicio puede ingresar para arrojar su basura en ese lugar.

Centro de la ciudad, un muladar

Alfonso Tapia Barrita

SALINA CRUZ, Oaxaca.- Con motivo de la restricción de las unidades recolectoras de basura en Boca del Río, los camiones atiborrados de desechos permanecen varados en el encierro municipal y la basura comienza a acumularse en las principales calles y avenidas del centro de la ciudad.

Luego de la detención -el martes- de una unidad del servicio de limpia por pobladores de San Blas Atempa, cuando éstos se disponían a trasladar sus desechos a ese municipio vecino, el resto de las unidades se quedaron confinadas en el estacionamiento del gobierno municipal en Camino Viejo a La Ventosa, aseguró un empleado municipal.

Únicamente son siete los camiones recolectores por cada turno los que están operando en el puerto y no se dan abasto para movilizar todos los desechos del centro de la ciudad y de barrios, colonias y agencias.

Comerciantes del mercado Ignacio Zaragoza e inmediaciones criticaron lo que consideran "falta de oficio" por parte del edil Juan Carlos Atecas Altamirano, a quien señalaron por no poder destrabar el lío legal y político que tiene con los ejidatarios del Ejido Boca del Río, dejando a la ciudad que se inunde de basura.

Hasta la tarde de este miércoles, olores fétidos inundaban las cercanías del mercado central al dejar algunos de los mismos comerciantes restos de carnes, frutas y verduras que por los efectos del fuerte calor que prevalece en la región, fácilmente se están descomponiendo, causando malestar a usuarios y a los mismos comerciantes.

A escasas horas de que se paralizara el servicio de limpia de esta ciudad, animales callejeros y fauna nociva reinaban entre todo ese tiradero de desechos que había en esas vialidades y otras más como en el Barrio Espinal, donde se ha vuelto común observar bolsas y cajas con desechos de los mismos vecinos.