Ensayo sobre la Ceguera 

Metáfora de nuestros tiempos

TUXTEPEC, Oax.-En tiempos de pandemia uno de los libros que plantea un contexto  como el que se vive en la actualidad es “Ensayo sobre la ceguera”, obra del escritor José Saramago, publicada en 1995 y parte de la recomendación semanal del colectivo Construyendo la otra educación. 

“Repentinamente un coche con su conductor al interior se queda parado, mientras la luz en verde del semáforo le indica que puede continuar su viaje, todos los autos de la fila arrancan pero tienen que frenar de manera brusca, el auto que se  encuentra estático les impide avanzar, los conductores especulan y creen que es una falla mecánica la que detuvo su marcha, el nuevo grupo de peatones que se forman nuevamente en las aceras, ven un hombre aferrado al volante; pero lo que en realidad acontece es que de manera súbita el conductor quedó ciego y después de ser ayudado por un desconocido llega a su casa, de manera desesperada y con el apoyo de su esposa acude al doctor, quien no encuentra explicación alguna a su ceguera, en un lugar sin nombre, con personajes que solo son identificados por su atuendo, profesión u objetos que portan, la pandemia o mal blanco se empieza expandir por todo lugar”

José Saramago (Premio Nobel 1998), en su libro "Ensayo sobre la Ceguera", presenta una novela sin párrafos, ni línea de diálogos, es la historia de una peste ficticia, que sin embargo es una metáfora de lo que sucede en nuestros tiempos. Ante el avance de la pandemia, las autoridades deciden confinar a un grupo de ciegos, en un recinto donde anteriormente fue un manicomio, pasan los días y más ciegos llegan a ese lugar  de cuarentena.

En ese microcosmos se inicia una lucha por la sobrevivencia de población internada, los confinados son sometidos a situaciones extremas de denigración, maldad, abuso y violencia; es decir la miseria humana se muestra en su esplendor. 

Unos internos ciegos y ambiciosos  toman  el poder y el control e imponen a la fuerza reglas autoritarias y antidemocráticas  para la mayoría de los confinados, en esas circunstancias los ciegos más débiles, resisten , se unifican, organizan, muestran su  compasión, amor, ética y solidaridad y enfrentan la tragedia de su condición.

"Haz lo que te parezca, pero no olvides lo que somos aquí, ciegos, simplemente ciegos, ciegos sin retórica ni conmiseración, el mundo caritativo y pintoresco de los cieguitos se ha acabado, ahora es el reino duro, cruel e implacable de los ciegos"...

El profesor Patrocinio García refirió que la novela muestra imágenes crueles, pero también da cuenta de acogedoras experiencias de empatía, por lo que se da un cruce entre literatura y sabiduría.

En esta obra como en la Caverna, Saramago hace una crítica contumaz a la ceguera de la sociedad por el consumismo desmesurado, por la búsqueda irracional del hombre por saciar su enferma apetencia por los bienes materiales, por la ponderación del individualismo " triunfador", no importando destruirlo todo y dejando una estela de miseria.

Detalló Saramago en esta obra como en otros libros, continúa con su crítica al poder, la razón de la existencia y al neoliberalismo, modelo económico que asfixia la colectividad, extingue lo comunitario y descalifica la solidaridad.

No obstante su crítica avasallante, José Saramago, reivindica en este libro, el amor, la resistencia, la ética y la solidaridad.

Cabe recordar en estos tiempos. " si alguna vez vuelvo a tener ojos miraré verdaderamente a los ojos de los demás como si estuviera viendo el alma", acotó.

Frase:

"Creo que nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo no ven"