Aflora la solidaridad en la Séptima Sección y familia funda cocina comunitaria

Brindan alimento a quienes lo han perdido todo por la pandemia

JUCHITÁN, Oaxaca.- Hace una semana, en la casa ubicada en la esquina que hacen las calles Callejón del Encanto y Melchor Ocampo, de la Séptima Sección, la familia Jiménez Luis empezó a regalar alimentos a las personas necesitadas.

La iniciativa fue de uno de los hermanos, Osiris Jiménez Luis, quien ante la grave crisis que ha generado la contingencia por la COVID-19, que ha dejado a mucha gente sin trabajo, sus negocios sin ingresos y gastando de forma desesperada para salvar a un familiar con la enfermedad, inició el gesto de solidaridad que se ha multiplicado.

Lo que inició con un esfuerzo de los hermanos Jiménez Luis se ha convertido en una red de solidaridad de personas que acuden no sólo a recibir alimentos como desayuno, comida y cena, sino para apoyar regalando para esta cocina comunitaria: carne, verduras, tortillas, queso, quesillo, crema, leña, huevos, ejemplares vacunos y caprinos. 

También se ha visto la solidaridad de las mujeres que a falta de dinero, ofrecen sus manos y sus ganas de ayudar preparando diariamente los alimentos y las bebidas, que se empiezan a servir desde las siete de la mañana, cuando los vecinos de las secciones aledañas acuden a proveerse de los alimentos que se preparan en los cazos que se calientan en el patio de esta familia.

Esta iniciativa nació por “amor al prójimo”, asegura Osiris Jiménez, quien confiesa que tuvo que proponer la venta de su carro para iniciar esta cadena de solidaridad entre la propia gente de la ciudad y de personas que viven en otras ciudades, pero están preocupados por la situación de sus paisanos.

Asegura que alrededor de 800 personas acuden diariamente a recibir sus alimentos, que han sido variados, gracias a la cooperación de personas y grupos como los pescadores de Séptima Sección que obsequiaron para esta cocina una gran cantidad de pescado.

Tratando de respetar la sana distancia para evitar contagios, acuden a recibir alimentos personas de la tercera edad y ciudadanos que por la falta de festividades y ceremonias han perdido sus fuentes de ingresos.

La experiencia de las cocinas comunitarias en esta Séptima Sección la inauguró el pintor Francisco Toledo después del terremoto de 2017, que con sus recursos y los donativos que recibieron sus instituciones, se adquirieron materias primas para sostener los comedores que subsistieron alrededor de un año.