Ajonjolí, esperanza de productores istmeños gracias a su resistencia

JUCHITÁN, Oaxaca.- Con largas jornadas de trabajo labrando sus tierras, en medio de la pandemia por COVID-19, agricultores istmeños comenzaron con la siembra del ajonjolí, con sus esperanzas puestas en obtener una buena cosecha para finales de octubre de este año.

Para esta temporada, unos 90 campesinos de la comunidad de Santo Domingo Ingenio, zona “temporalera”, pretenden sembrar una extensión de alrededor de 250 hectáreas de sésamo, y obtener un promedio de una tonelada y media por hectárea. El año pasado, la tonelada de este producto alcanzó un precio de 28 mil pesos.

Sin apoyos del Gobierno del Estado ni del Gobierno Federal, los productores de ajonjolí del Istmo de Tehuantepec solo cuentan con el respaldo de las autoridades municipales que, de manera directa, les hicieron entrega de 1.5 toneladas de semillas a más de 50 campesinos; el resto lo adquirió por cuenta propia.

Son los mismos agricultores los que se encargan de impulsar cada año su siembra, comercialización, promoción, control de plagas y búsqueda de mercados, con el fin de tener las oportunidades de crecimiento, amén de tener que librar a los “coyotes”, señaló el agricultor Ramiro Marín Antonio.

“Entre los propios productores tenemos el programa “Kilo x Kilo”; se trata de un apoyo en semillas que recibimos para sembrar nuestras tierras, y cuando cosechamos lo debemos de devolver para que haya para la siguiente temporada”.

El también representante popular, pues se desempeña como regidor de Agricultura en el citado Ayuntamiento, indicó que la mayoría de los productores de ajonjolí, fueron cañeros y luego sorgueros; sin embargo, debido a las sequías, las plagas y otros factores, desde hace unos años siembran el ajonjolí por ser un cultivo más resistente y no necesitar mucha agua.

Será hasta la temporada de la cosecha, dentro de tres meses, cuando los agricultores requieran nuevamente de apoyos; pero ahora será económico, pues deberán contratar peones, ya que la recolección se realiza de forma manual, por lo que también generan una importante fuente de empleo.

“Para el próximo año tenemos la tarea de buscar un buen mercado que respete los precios reales del ajonjolí, tal y como se paga en el norte del país”, subrayó.

Además de Santo Domingo Ingenio, hay otras localidades más como Santa María Jalapa del Marqués, Santo Domingo Zanatepec, San Pedro Tapanatepec y Santo Domingo Tehuantepec, los municipios de mayor producción en el Estado.

El ajonjolí habitualmente es destinado al mercado de la industria de panificación, aunque puede utilizarse en la elaboración de aceites comestibles, margarinas e incluso cosméticos.

90

Productores preparan siembra de ajonjolí

250

Hectátras, la meta

1.5

Toneladas, en promedio, por cada hectárea 

28

Mil pesos, el precio de tonelada el año pasado