Vivir junto a la muerte, en plena pandemia en Oaxaca

Temen contagios por COVID-19

En días recientes, el miedo en las personas se ha disparado, ante la grave situación que atraviesa la entidad por el brote y propagación de coronavirus (COVID-19); los altos registros de mortalidad en Oaxaca y los incontables casos positivos y de decesos a causa de este mal, tienen sumida a gran parte de la población, en medio de una psicosis colectiva.

El temor es tanto, que la gente, en su afán de ‘salvarse’ o evitar un contagio, ha llegado a implementar o buscar soluciones drásticas que generarían consecuencias negativas que terminarían por afectar a otros.

El primero de estos casos lo vimos cuando vecinos de la agencia de Santa Rosa Panzacola se manifestaron para exigir el cierre de un laboratorio de reciente inauguración en el que, aseguraban, se realizaban pruebas de COVID-19.

Su temor se debía a que antes de las funciones clínicas, el inmueble era una marisquería, la cual no había sido adecuada para convertirse en laboratorio, lo que la hacía propensa a algún incidente que desataría el virus.

Bloquean en colonia del Maestro

Otro caso se suscitó ayer cuando en la entrada a la colonia del Maestro, vecinos bloquearon el acceso con pancartas para pedir que suspenda actividades una funeraria, debido al miedo que existe porque los cuerpos llegan hasta ese negocio, donde son embalsamados y preparados para darles sepultura.

Los vecinos protestaron porque se dijeron expuestos a un contagio de COVID-19.

Sin embargo, toda esta situación no es más que el reflejo de la histeria que ha causado un supuesto virus mortal que ha logrado sacar el lado más negativo de las personas, quienes sin importar que sus semejantes se queden sin empleo, buscan su propio bienestar.

“Pues la verdad, yo nada, será porque mire, uno ya es viejo y uno ya vivió, pero en serio que no eh, en los ya casi 40 años que llevo viviendo aquí y en los pocos que lleva la funeraria, que serán como entre 10 o 15, nunca he sentido miedo de vivir aquí. Ahorita pues menos, dicen que hay virus, que se muere uno pero mire, en mi caso es más fácil que me muera yo de viejo… ya Dios dirá”, platica el señor Abel, al ser cuestionado sobre si no le da miedo vivir cerca de una funeraria en tiempos de COVID-19.

Sonriente y seguro, descarta manifestarse o exigir que a sus vecinos les cierren el negocio, pues comprende que es su forma de generar sustento. “No, no, sería muy egoísta de mi parte,; además yo me llevo muy bien con ellos (los dueños de la funeraria), nos saludamos. Es como quitarles su trabajo, de qué van a vivir. Imagínese que ellos van y piden que no me den mi apoyo de adulto mayor… ¿por qué lo van a hacer?”, añadió.

Y es que en medio de toda esta situación, parece que la gente busca, sin importar las consecuencias o afectaciones que ello pueda generar, evitar un contagio de coronavirus.

Aumentan los reclamos

“Yo creo que eso ya es más bien envidia o querer, perdón la palabrota, pero ya es querer chingar a los demás ahora con el pretexto este del coronavirus. Sí, yo entiendo que hay miedo y demás, pero aquí mire, al menos aquí no andamos exigiendo que cierren o que no trabajen. Son vecinos, son personas como nosotros que por una u otra cosa tienen ese trabajo”, dice Saúl, vecino de una funeraria y velatorio ubicado en inmediaciones de San Francisco Tutla.

“Créame que a mí me da más miedo, e incluso ni miedo, sino pendiente, los familiares de los difuntos o el funeral en sí, porque uno no sabe por qué mueren las personas ¿no?, pero me ha tocado oír que se pelean, ya se están mentando la madre, llegan borrachos o equis. Imagínese que un día llegan y se roban el cuerpo o hasta balean ahí a los que estén… eso da más miedo que el coronavirus, la verdad”, argumentó.

La tensión entre la población va en aumento y los reclamos por la presencia de negocios relacionados a la contingencia epidemiológica se mantendrán mientras no exista un correcto manejo de la pandemia y un control de crisis adecuado.

Hasta entonces, el miedo continuará provocando que la gente busque su bienestar sin importar el daño a sus semejantes.

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casos de pánico y reclamos por COVID-19 ocurren en la capital