Flor de Piña; rostros e historias  

TUXTEPEC, Oax.-En el segundo Lunes del Cerro  virtual, la delegación de Flor de Piña está presente, las 36 jóvenes con huipiles de la región danzan y muestran el trabajo de las manos artesanas al compás de la música que se escucha igual en Oaxaca, Los Ángeles o Rusia.    

Hace más de 60 años, la delegación Flor de Piña hizo su presentación en la máxima fiesta oaxaqueña en el Cerro del Fortín, sin embargo para que fuera posible  diversos personajes participaron en la creación de la música, coreografía y poesía, que cada año se escucha  con el danzar de las bailarinas.   

Realce a raíces indígenas   Paulina Solís Ocampo, hija predilecta de Tuxtepec, fue la creadora de la coreografía del baile Flor de Piña en 1958, entre las aulas de la escuela primaria Francisco I. Madero,  la profesora imaginó los pasos que dieron vida al baile más esperado en la Guelaguetza.   

En abril del 2018, el senado de la república hizo entrega de la presea “Ray Tico Internacional” a la creadora de la coreografía Flor de Piña, en el marco de los 60 años de su creación. Además del “Laurel de Oro al Mérito Ramón Valdiosera Berman”, por la Cámara de Diputados Federales.    

Inspiración de Samuel Mondragón  La pieza musical de Flor de Piña es del compositor oaxaqueño Samuel Mondragón y fue uno de los requisitos   que establecieron los organizadores en aquel momento.

En noviembre del 2019, un grupo de tuxtepecanos solicitó al cabildo la donación de tres bustos de bronce para reconocer a las personas que contribuyeron a la creación de Flore de Piña.  Ya se escuchan los acordes…  

Felipe Matías Velasco, poeta del pueblo,  es el creador de la poesía que da paso al baile Flor de Piña, nacido en 1939, en la ribera del trópico,  el cronista costumbrista  de la Cuenca del Papaloapan, es reconocido por su gente y conocido en diversos lugares por su autenticidad. 

En el 2012, en su última presentación en el Cerro del Fortín, declamó el poema acompañado de una joven que portaba unos de los huipiles de la región, mientras que otra usaba la vestimenta de la mujer del sotavento, como símbolo de hermandad y unión entre el sotavento y el baile que fue creado a petición de un gobernador, pero que con los años se volvió parte de la identidad. 

Del baile al libro  En el marco de los 60 años del baile fue elaborado el libro “Flor de Piña, visiones y revisiones”, editado por el ayuntamiento de Tuxtepec, en donde participaron José Samuel Aguilera Vásquez, Antonio Avila Galán, Marsel Toledo,  Tomás García Hernández, los doctores de la Universidad del Papaloapan (UNPA),  Fabricio González Soriano y Marcos Núñez Núñez. 

MÁS DE 

-El baile Flor de Piña se ha representado en diferentes  escenarios tanto en el país como el extranjero, tal es el caso del Festival “Baltic Pearl Festival”, en donde un grupo de estudiantes oaxaqueños del colegio Blaise Pascale participaron con el baile “Flor de Piña” y “Danza de la  Pluma”.   

¿Sabías qué?   

En la Guelaguetza de 1990, la actriz Verónica Castro vistió uno de los huipiles y bailo un fragmento del baile en el Cerro del Fortín, como parte de un capítulo de la novela “Mi pequeña Soledad”, en donde también estuvo presente Angélica Castro.   

El dato 

Entre los personajes tras Flor de Piña destacan los profesores Héctor Arturo Hernández Villar, y José de Jesús Hernández Pérez, que durante muchos años estuvieron a cargo de la delegación.