Flor de Piña, en la Guelaguetza Virtual

Mosaico de colores

TUXTEPEC, Oax.-Por primera vez en 62 años, la delegación Flor de Piña no subió y bajo medio cerro como lo relató en su poema el cronista costumbrista Felipe Matías Velasco, para participar en la máxima fiesta oaxaqueña, pero si está presente en el primer Lunes del Cerro.

En esta ocasión la fiesta de la Guelaguetza será virtual y retomara la presentación del 2018 para transmitir ante la contingencia sanitaria por covid. La delegación Flor de Piña participa en las dos transmisiones a través de la señal de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (Cortv) a las 10 y 5 de la tarde.

Las 36 jóvenes que integran la delegación una vez más mostraran la belleza de los huipiles de Valle Nacional, San Lucas Ojitlán, San Pedro Ixcatlán, Soyaltepec, San Felipe Usila y Tuxtepec, que son elaborados por manos de mujeres artesanas, que puedan tardar hasta seis meses para realizar una sola prenda.

Los huipiles son de uso diario o gala, el precio varía, anteriormente solo las mujeres se encargaban de tejer y bordar, pero el conocimiento lo transmite a las jóvenes e incluso los hombres, comunidades como Rancho Grande, Valle Nacional, participan en la elaboración de los huipiles, tras ser una de las fuentes principales de ingresos para la comunidad. Baila con garbo morena, baila la danza mi niña…

El baile Flor de piña se crea en 1958. La profesora Paulina Solís Ocampo fue la encargada de realizar el montaje de la coreografía, hija predilecta de Tuxtepec. La melodía fue creada por el músico, Samuel Mondragón. La presentación se caracteriza por utilizar indumentaria indígena, que por el colorido de los trajes se convierte en uno de los bailes favoritos de la audiencia que asiste a la fiesta oaxaqueña y uno de los principales atractivos para los visitantes.

Mosaico de colores El poema de Felipe Matías Velasco acompaña la presentación de las jóvenes en el Cerro del Fortín, que hacen su entrada al compás de la melodía y una a una muestran la belleza de los huipiles portando una piña en el hombro y el cabello trenzado con listones de colores.

Poco a poco la música acelera el ritmo y con ella el paso de las danzantes que usan huaraches y refajo para formar un círculo alrededor de la piña, siendo el momento más esperado y crucial cuando las 36 mujeres se forman en línea y un mosaico de colores bailan a un solo paso, una y otra vez con la piña el hombro ante los aplausos de los espectadores.

Origen de la Guelaguetza La Guelaguetza se escenifica desde 1974. El Cerro del Fortín es el escenario para representar las costumbres de los pueblos de Oaxaca, gastronomía y cultura. Los orígenes de la Guelaguetza se remontan a la época prehispánica y está relacionada con el culto del maíz y los ritos dedicados a la diosa del maíz, que culmina con el sacrificio de una doncella.

Datos del archivo estatal de Oaxaca refieren que la celebración fue inventada por el centenario de Benito Juárez. Fiesta popular producto del mestizaje entre la cultura indígena y españoles que llegaron a México en el siglo XVI. Durante la celebración conviven comunidades de las regiones del estado: Mixteca, Cañada, Valles, Sierra, Tuxtepec, Costa e Istmo.

Un mosaico de colores y danzas que cada año se lleva a cabo en el estado los dos últimos lunes de julio. MÁS DE FLOR DE PIÑA Ya se escuchan los acordes de música sin igual y una feria de colores el atavío regional que lucen bellas mujeres de mi rincón tropical.

Con un porte señorial hacen su entrada triunfal, luciendo primores mil los bordados del huipil. Y ya se inicia la danza que causa alegría y asombro. ¡Baila doncella la danza con una piña en el hombro! Negras trenzas te coronan usileña ¡niña mía! los motivos que te adornan todo color y alegría que tus finas manos bordan.

De hermosura angelical la de Jalapa de Díaz. La de Valle Nacional rostro que es sol de mis días, flor que adorna el tabacal. De rojo tu hermoso atuendo ¡ay morena de Ojitlán! y pajarillos y flores en su traje va luciendo la muchacha de Ixcatlán. Soyaltepec…¡primorosa! mujer de facciones bellas, cubren tu atuendo de diosa flores que forman estrellas.

Blanca túnica de seda que adornan las mariposas, cabellera que se enreda en mil listones y rosas, ¡tuxtepecana preciosa! Baila con garbo morena baila la danza mi niña. que las notas ya resuenan ¡baila, baila, Flor de Piña!

Felipe Matías Velasco