Denuncia preso sufrir torturas por custodios del centro penitenciario de Tanivet, Tlacolula

El activista del Comité de Defensa de los Derechos Indígenas (Codedi), Fredy García Ramírez, fue golpeado y torturado por custodios del centro penitenciario de San Francisco Tanivet, Tlacolula.

La directora adjunta del Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, Yésica Sánchez Maya, informó que un grupo de custodios del reclusorio ingresó la noche del viernes pasado al pabellón donde se encuentra el interno para después sacarlo y golpearlo.

“Preguntó qué sucedía y le dijeron: tú no tienes derecho a hablar, tenemos órdenes de arriba. Se lo llevaron a un lugar apartado en el área de locutorios y lo siguieron pateando diciéndole que eran órdenes de arriba, que no tenía derecho de hablar”, asentó.

Explicó que el activista fue dejado en un área aislada hasta el domingo, para después ingresarlo a una celda diferente donde se encontraba, separándolo del resto de la población penitenciaria.

Subrayó que una defensora de derechos humanos intentó hacer una visita urgente para verificar su estado de salud, pero no se le permitió el ingreso.

De esta manera, mencionó que la esposa del activista acudió a la prisión; sin embargo, la autoridad penitenciaria puso muchas trabas y condicionó su visita a solamente 20 minutos, porque supuestamente se encontraba en el área de castigo.

“Pudo constatar que presenta golpes en el rostro, un derrame en el ojo izquierdo, inflamación de la espalda y golpes visibles en los brazos y en la piernas”, añadió.

Detalló que García Ramírez había denunciado amenazas de muerte de los custodios debido a las denuncias hechas por las arbitrariedades y por la falta de atención médica en el penal.

Ante esta situación, demandó a la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO) que se garantice la vida e integridad de García Ramírez y se generen condiciones para el goce de condiciones dignas y de respeto a sus derechos humanos dentro del penal.

Además, exigió que se brinde atención médica urgente e inmediata al activista e investigar y sancionar las conductas delictivas de los custodios, porque sus actuaciones constituyen el delito de tortura.