Bloquea Sol Rojo la Panamericana y provoca furia de automovilistas

JUCHITÁN, Oaxaca.- Integrantes de la organización Sol Rojo realizaron este miércoles un bloqueo en la carretera federal 190 Panamericana, tramo La Ventosa - Tapanatepec, en la zona oriente del Istmo de Tehuantepec.

El cierre carretero obedeció a la convocatoria hecha para el Paro Regional Campesino Popular de 24 horas, para mostrar su rechazo al “Plan para el Desarrollo del Istmo”, con sus megaproyectos y la inversión extranjera, así como exigir la renacionalización de la industria ferroviaria.

La movilización, realizada a la altura del Puente Ostuta, cortó temporalmente la circulación vehicular hacia el vecino estado de Chiapas, provocando la irritación de decenas de automovilistas y transportistas, que se vieron afectados por esta acción durante varias horas.

Denuncian que, pese a la oposición de decenas de comunidades, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), realizaron consultas simuladas que violentaron el derecho indígena, y los estándares internacionales en materia de consultas.

Denuncian que los pueblos, comunidades y asentamientos populares que se verán afectados no han sido debidamente informados, no se les ha brindado certeza jurídica sobre los actos que conlleva este megaproyecto, y tampoco han sido consultados.

Acusan que la modernización de las vías férreas que atraviesan el Istmo, tanto del Tren Transístmico como de la Línea Chiapas y el rompeolas de Salina Cruz, solamente han cambiado de nombre, pero forman parte de los intereses extranjeros desde siempre.

Aseguran que el hoy llamado Plan para el Desarrollo del Istmo (antes Proyecto Alfa-Omega, Plan Puebla-Panamá, Proyecto Mesoamericano y Zonas Económicas Especiales) vislumbra nuevos parques eólicos, minerías a cielo abierto, ampliación de supercarreteras, modernización y ampliación de ductos petroquímicos, entre otros.

Señalan que en la zona oriente y la zona norte del Istmo, respectivamente, la modernización de las vías férreas y demás infraestructura ferroviaria están impactando en la forma de vida de comuneros, ejidatarios, campesinos pobres y pescadores.

Mencionan que en el sur, el oriente y el norte del Istmo, el tren de los extranjeros está siendo rechazado por el pueblo pobre, lo mismo que ocurre con el megaproyecto del llamado “Tren Maya”, que tampoco es de los mayas.

Afirman que no se oponen al progreso ni al trabajo; se oponen a la colonización, al despojo y al exterminio de sus formas de vida. El tren de los extranjeros no pertenece a los pueblos del Istmo ni al pueblo de México.