¿Porqué se celebra el 15 de julio el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud?

Con el objetivo de concientizar sobre la importancia en invertir en el desarrollo de las habilidades de la juventud, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió el 18 de diciembre de 2014 designar el 15 de julio como el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud. El tema de este año es El talento de una juventud resiliente en la era del COVID-19 y más allá

Hoy en día los jóvenes son un colectivo estratégico para lograr un avance en las sociedades. La celebración de este día trata de empoderar a los jóvenes para que sean influyentes en el mundo, empezando desde sus comunidades y logrando objetivos globales. Sin los jóvenes será imposible conseguir sociedades justas y sostenibles.

La juventud es un factor fundamental para luchar contra los problemas del mundo, como el cambio climático, el desempleo, la pobreza, la desigualdad de género y la migración.

El Día Mundial de la Juventud 2020 se celebra en un contexto desafiante. Las medidas de bloqueo y la pandemia de COVID-19 han llevado al cierre mundial de las instituciones de educación y formación técnica y profesional (EFTP), amenazando la continuidad del desarrollo formativo. Se estima que actualmente cerca del 70% de los jóvenes matriculados se han visto afectados por el cierre de las escuelas

Formación y educación

Paradójicamente son los jóvenes los más propensos a sufrir las desigualdades, ser víctimas de trabajos precarios, desempleo y el acceso al mercado laboral puede ser muy difícil en algunos casos, incluso cuando hayan recibido una educación de calidad. Dentro del colectivo de los jóvenes, las mujeres son más propensas a recibir trabajos de peor calidad, más desigualdad salarial, y contratos más precarios.

La receta para curar estos males, siempre es la formación y la educación. Pero aún los sistemas educativos actuales tienen muchas deficiencias y no responden a las necesidades de aprendizaje de muchos jóvenes.

Durante el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud suelen desarrollarse campañas de concientización para resaltar la importancia de los jóvenes, su actitud y su aptitud ante la vida para conseguir mejoras a nivel global.

Los organismos encargados de organizar cada año la campaña por el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud son las Misiones Permanentes de Portugal y Sri Lanka, la UNESCO, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Oficina del Enviado del Secretario General para la Juventud.

El desempleo juvenil: los ninis

En el mundo actual, el creciente desempleo juvenil es uno de los problemas más acuciantes con los que se enfrentan las economías y sociedades, tanto de países desarrollados como en desarrollo. El último informe de Tendencias mundiales del empleo juvenil 2020: la tecnología y el futuro de los empleos muestra que desde 2017, ha habido una tendencia al alza en el número de jóvenes que están desempleados y no cursan estudios ni reciben formación. Lo denominados ninis.

En 2016 había 259 millones de jóvenes clasificados como ninis, un número que aumentó a una cifra aproximada de 267 millones en 2019, y se proyecta que continúe subiendo a alrededor de 273 millones en 2021. En términos de porcentaje, la tendencia también aumentó ligeramente de 21.7 % en 2015 a 22.4% en 2020, lo que implica que se perderá el objetivo internacional de reducir la tasa de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben formación para 2020.

La enseñanza y la formación técnica y profesional

La enseñanza y la formación son cruciales para cumplir la Agenda 2030. La visión de la Declaración de Incheon: Educación 2030 queda plasmada en el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.

En la agenda Educación 2030 se presta gran atención al desarrollo de competencias técnicas y profesionales, específicamente en lo que se refiere al acceso a una enseñanza y formación técnica y profesional asequible y de calidad; la adquisición de competencias técnicas y profesionales con miras al empleo, el trabajo decente y el espíritu empresarial; la eliminación de las disparidades entre los géneros y la garantía de acceso de las personas vulnerables.

En este contexto, se espera que la enseñanza y formación técnica y profesional (EFTP) permita responder a múltiples demandas de naturaleza económica, social y ambiental ayudando a los jóvenes y adultos a desarrollar las competencias que necesitan para el empleo, el trabajo decente y el espíritu empresarial, promoviendo el crecimiento económico sostenible e inclusivo y apoyando la transición a las economías ecológicas y la sostenibilidad ambiental.

La EFTP puede dotar a los jóvenes con las competencias necesarias para acceder al mundo laboral, incluidas competencias para el empleo por cuenta propia. También puede mejorar la capacidad de respuesta a la demanda cambiante de competencias de las empresas y las comunidades, y aumentar la productividad y los niveles salariales.

La EFTP puede contribuir a reducir los obstáculos que dificultan el acceso al mundo laboral, por ejemplo a través del aprendizaje en el empleo, y garantizar que las competencias adquiridas sean reconocidas y certificadas.

También puede ofrecer oportunidades para desarrollar aptitudes a personas poco cualificadas que están subempleadas o desempleadas, a jóvenes que están fuera de las instituciones educativas y a personas que ni trabajan, ni estudian ni reciben formación.