Casandra Casasola retrata la desaparición forzada

"A través de Tola" es la ópera prima de la cineasta oaxaqueña Casandra Leyva Casasola, un documental en primera persona que presenta un retrato íntimo de su abuela paterna, con quien comparte un hecho en común: la desaparición de su padre. En entrevista, la creadora comparte su historia y su regreso a Santa María Huatulco, para encontrarse con su identidad.

Vía telefónica, Casandra Casasola cuenta que al comienzo de su preproducción se enfrentó a sentimientos encontrados: “En el 2012 mi papá fue desaparecido por el control de drogas en México, eso ocasionó que mi familia tuviera que emigrar de Oaxaca: mi mamá, mi hermano y yo, lo cual terminó por acercarme a mi abuela Tola, con la que no tenía un lazo emocional cercano”.

Este regreso a la costa oaxaqueña lo emprendió para buscar respuestas acerca de la ruptura familiar, generada por las múltiples formas de violencia que se viven en México, mismas que han sido normalizadas. 

Este largometraje, en el cual lleva trabajando más de cuatro años entre Oaxaca y Santa María Huatulco, le implica el regreso a un territorio para responder preguntas como ¿cuál fue el punto de pérdida de identidad en toda su familia? 

“Todos carecemos de esa identidad que no conocíamos; a pesar de que mi abuela es de Huatulco, yo no tenía tanta cercanía a ese lugar hasta que comencé este proyecto”.

Casandra apuntó que el proceso ha sido lindo y a la vez fuerte: “Lo agradezco porque en este proceso conocí a mi familia, logré entender a mi papá, un personaje contradictorio, era un hombre ausente, alcohólico y estuvo involucrado de alguna manera con el narco. Así que busqué ese hilo para mostrar la violencia normalizada y cómo fue que lo orillaron a desaparecer”. 

El documental está narrado en primera persona y resulta una suerte de retrato íntimo y familiar de la realizadora. Dada la naturaleza del proyecto, el rodaje lo hizo ella sola, aunque  reconoció que en el proceso ha habido mucha gente que la ha ayudado, desde quienes le han prestado equipo, hasta quienes la han asesorado.

“El proyecto, hasta ahora, ya cuenta con tres estímulos con los que he podido filmarlo, dos apoyos  del Instituto Mexicano de Cinematografía y uno del Fondo Nacional de las Artes”.

Han sido hasta ahora cuatro años de trabajo; en estos días comenzará la etapa de postproducción, proceso en el que involucró a un crew oaxaqueño: Nicolás Rojas será el editor y el saxofonista Arodi Martínez hará la música.