A falta de locales abiertos, ahora asaltan repartidores en Oaxaca

Exigen garantías de seguridad

Con el brote y propagación del coronavirus (COVID-19) a nivel mundial, muchas cosas cambiaron para la sociedad y su vida cotidiana. El consumo de alimentos, las rutinas diarias o los hábitos de limpieza, por mencionar algunos. La etapa de confinamiento y el encierro de la gente propiciaron que las calles quedaran vacías, sin víctimas para la delincuencia.

Sin embargo, una vez de vuelta y bajo las normas de la ‘nueva normalidad’, con el reparto de comida a domicilio en su punto máximo y muchos negocios de productos o servicios no esenciales cerrados, la delincuencia también ha mutado y ahora sus objetivos cambiaron. Los repartidores se han convertido en el blanco favorito de ‘las ratas’.

Para muestra el pasado viernes, día en el que se registraron dos asaltos a mano armada en contra de repartidores de comida, afiliados a una conocida aplicación. Esta cifra, de acuerdo con un integrante de la red de motociclistas, repartidores y ciudadanos que luchan contra la inseguridad, puede subir a cuatro si se consideran las otras dos persecuciones a los malandros por intentar asaltar. 

¿Protegiendo al ladrón?

Cabe señalar que los delincuentes no se tientan el corazón y atacan sin miramientos; prueba de ello es que a una mujer repartidora la encañonaron para despojarla de sus ganancias y sus pertenencias.

“Afortunadamente algunos compañeros lograron someterlo y descubrieron que el asalto había sido con una pistola de juguete. Lo grave fue que le apuntó a una mujer, imagínate”, comenta Jesús, repartidor motociclista que no logra entender el proceder de las fuerzas de seguridad cuando llegaron al lugar de los hechos.

“O sea, se quisieron llevar a un compañero de nosotros porque le pegó al delincuente. Al llegar al cuartel y luego a Ciudad Judicial para declarar, pues simplemente no procede la denuncia porque dicen que el ladrón estaba en inferioridad, porque el arma era de juguete y porque no hubo daños ni lesiones hacia la chica”, dice. 

Cabe señalar que la detención del sujeto se dio, siempre según el denunciante, alrededor de las 4 de la tarde, a plena luz del día y cerca del boulevard Eduardo Mata; lo asombroso es que, tras ser sometido, al delincuente se le aseguró un celular robado que era propiedad de una joven a la que momentos antes había asaltado y que lo venía siguiendo.

Su denuncia, de igual forma, no procedió ante las autoridades a pesar del largo tiempo que la joven permaneció en las oficinas de la policía.

“El tema está muy fuerte, la verdad es que ya son muchos casos de robos, asaltos y la policía quizá sí tenga la capacidad para realizar las detenciones, pero los castigos severos no se dan. Incluso acá en la red que hemos formado entre repartidores, motociclistas, organizaciones y personas que se han unido para apoyarnos, hemos pensado en crear un grupo de choque y reacción inmediata para apoyar a los compañeros que sean víctimas”, revela Jesús.

En ese sentido, el denunciante contó que han existido casos en los que la policía ha llegado a tardar hasta 25 minutos en responder al llamado de auxilio de las víctimas, tiempo que es aprovechado por los delincuentes para escapar con el botín. 

A través de redes

Principalmente en grupos de Whatsapp, los repartidores se organizan para ayudarse en caso de robo, por lo que implementan dinámicas con las que les es más fácil actuar en caso de alguna agresión. Por ejemplo, viajar en parejas guardando distancia, para que el compañero que esté libre solicite apoyo para el atacado.

De esta manera se busca formar una red de motociclistas y personas que erradiquen por completo los ataques contra repartidores principalmente, pues en medio de la pandemia, ellos salen a la calle a buscar el sustento y se convierten en víctimas de los delincuentes. 

Cabe señalar que ayer en la noche se organizó una rodada para exigir a las autoridades mayores acciones y medidas más rigurosas cuando se concrete la detención de algún delincuente.