Consorcio de Oaxaca demanda condiciones optimas para salud y bienestar de personas adultas mayores

En México el sustento de al menos 6.1 millones de mujeres depende de la economía informal y ventas diarias.

De acuerdo con la organización Consorcio Oaxaca dio a conocer que datos del Informe sobre violencia de género en contexto de pandemia por Covid-19 en Oaxaca, reflejan que en México el sustento de al menos 6.1 millones de mujeres depende de la economía informal y ventas diarias, y la proporción de mujeres que dependen de este tipo de ingresos aumenta en estados con altos índices de pobreza como Oaxaca, de ahí que muchas adultas mayores se vean obligadas a salir de casa, ya sea para vender productos u ofrecer servicios.

“La importancia de respetar sus derechos y exigir al gobierno y sus instituciones que establezcan medidas preventivas de la violencia hacia las mujeres mayores en la entidad comienza por la familia y la comunidad. Es necesario reconocer el gran aporte social, económico y cultural que realizan en el cuidado y reproducción de la vida y el territorio en Oaxaca, brindándoles respeto, cariño y comprensión”.

Por ello demandan garantizar las condiciones óptimas de salud, educación, nutrición, vivienda, desarrollo integral y seguridad social a las personas adultas mayores con el fin de lograr plena calidad de vida para su vejez, así como promover la difusión de los derechos y valores en beneficio de ellas, para sensibilizar a las familias y a la sociedad en general respecto a su valiosa aportación, tal como lo señalan el Artículo 6o y el 10o Fracción XVIII de la Ley de Derechos de las Personas Adultas Mayores”.

“Cabe señalar que 49.9 por ciento del total de la población con discapacidad en México son personas adultas mayores, de las cuales 50 por ciento son mujeres. La mayoría de las personas de 60 años o más pueden llegar a tener dificultades para caminar, subir o bajar usando sus piernas, ver bien (aunque usen lentes), mover o usar sus manos, aprender o recordar algún tipo de información, bañarse, vestirse o comer, entre otras (ENADID, 2018), por lo que cientos de mujeres mayores se encuentran en desventaja al no contar con lo mínimo necesario para gozar de una atención institucional y/o familiar adecuada que les permita vivir con plenitud y dignidad la última etapa de su vida”.