"Árbol chueco", el ejemplar sembrado en 1800 en Oaxaca de Juárez, apunto de derrumbarse

La estructura del hotel también corre peligro
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El árbol se desprendió del suelo con todo y sus raíces y una base de concreto.

El pasado lunes, una tormenta azotó a la ciudad de Oaxaca de Juárez, dejando como saldo varias afectaciones en distintos puntos de la capital, las cuales salieron a la luz debido a que las inundaciones, el reblandecimiento del suelo y los fuertes vientos, golpearon con intensidad.

En ese sentido, uno de los sectores más afectados fue el del arbolado capitalino, pues alrededor de 23 ejemplares resultaron derribados, según informaron elementos de Protección Civil municipal. Sin embargo, más allá de que a todos los árboles se les debe dar un valor y un cuidado por igual, uno en especial fue el que mayor daño sufrió/causó: el árbol chueco.

Según dejaron saber varios usuarios a través de las redes sociales, este ejemplar de Laurel de la India fue sembrado en los años 800 del milenio pasado, aunque se desconoce la década y el año exactos. Ubicado sobre la Calzada Madero, era un emblema y punto de referencia de la capital a la hora de buscar una dirección.

Temen mayores daños

Tras la tormenta, el enorme arbusto quedó ‘recargado’ sobre el edificio que alberga al hotel que tomó su nombre del ejemplar vecino. Con las raíces expuestas y literalmente sostenido por la construcción, en el hotel esperan que las autoridades municipales den una pronta solución para la remoción o plantación el árbol, pues el temor por el riesgo de un temblor, es grande.

“Es verdad que da, pues, muy bonita vista a la ciudad, está a la entrada; además, es un laurel de los que parece que ya no hay muchos; es muy bonito, pero en este momento con el asunto de la lluvia y todo eso, pues creo que se ha convertido en un problema muy grave para la ciudad, porque el árbol se quedó recargado en la construcción”, comentó Adriana Vez Paniagua, gerente del Hotel del Árbol.

Y es que fue tanta la fuerza de las ráfagas de viento, que el laurel, de alrededor de más de 10 metros de altura, se desprendió por completo, con todo y raíces, del suelo, levantando incluso la base de concreto que le fue construida alrededor, a manera de usarla como banca y para delimitar su espacio.

Este percance, ocasionado por la fuerza de la naturaleza, tiene en vilo al hotel, pues a días de reabrir tras un periodo de cierre por la pandemia de coronavirus (COVID-19), parece que las puertas del establecimiento seguirán cerradas. A este hecho, asegura la gerente, hay que sumar la inacción de las autoridades.

Piden ayuda de autoridades

“Inmediatamente cuando pasó todo este asunto de la lluvia, solicitamos al 911 su ayuda. Vino bomberos, desramó del lado de los coches para quitarle peso al árbol; después, al otro día regresaron porque sus ramas cubrían el patio. Nos quedamos sin teléfono, no tenemos luz. Y de repente bomberos deja de cortar el árbol porque van a hacer un diagnóstico para ver si salvan o no salvan el árbol. Ahora ya todo mundo se deslindó del asunto. Yo lo único que digo es que es un peligro porque aún sigue recargado en la construcción”, afirmó Vez Paniagua.

Por otra parte, ante la inoperancia e indiferencia de los cuerpos de rescate y emergencia, en el establecimiento decidieron buscar una solución para prever accidentes, ya que la zona es de alto riesgo.

“Nosotros llamamos a un ingeniero y él nos comenta que no, que no hubo daños estructurales y que solo están los detalles que se van a componer. Bueno, detalles pero abrió un techo, todo lo que ocasionó. Ahora, pues esperamos que junto a las autoridades, vamos a prevenir lo que sigue. Ahorita, afortunadamente ni ha llovido ni ha temblado, pero qué va a pasar si tiembla”, añade la gerente.

Hasta ahora, en el área de servicios municipales de Oaxaca de Juárez, Vez Paniagua asegura que, lejos de ofrecerle una solución, la respuesta fue tajante: “no lo tiré yo”, le contestaron cuando solicitó ayuda y orientación.

Mientras tanto, las ramas más largas que forman la copa del laurel, se encuentran recargadas sobre la parte alta del edificio, en donde hubo daños a una escalera, a la loza y a un ducto de aire. Abajo, en la calle, la gente, a pesar de que la zona está acordonada, sigue pasando sin importar el peligro.

Es histórico, pero era una bomba de tiempo

De acuerdo con Blanca Hernández, bióloga y ambientalista, el laurel que da nombre al hotel de la Calzada Madero, ya se encontraba en deterioro y representaba un riesgo para la infraestructura urbana por distintas situaciones, al igual que muchos árboles de la capital. Sin embargo, el caso de este arbusto llamó más la atención por su historia.

“Si no hubieran sacado el tema, le hubiera pasado lo que le pasó a los otros 22 árboles de la ciudad. No podemos enfocarnos en un solo árbol solo porque es un árbol de 1800. Este, lamentablemente, ya era una bomba de tiempo, porque como sus raíces están expuestas, pues en cualquier momento podía derrumbarse con facilidad”, aseguró la especialista.

Cabe señalar que hasta la publicación de este texto, no se había informado oficialmente la determinación tomada en torno al árbol.

 

1800

Año en el que se sembró el 'árbol chueco' de la Calzada Madero

1

Edificio resultó dañado a causa de la caída del laurel

 

Vamos a prevenir lo que sigue. Ahorita, afortunadamente ni ha llovido ni ha temblado; pero, ¿qué va a pasar si tiembla?

Adriana Vez Paniagua, gerente del Hotel del Árbol