Relegan a pacientes en clínicas de Oaxaca por no tener COVID-19 o presentar alguna urgencia

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Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso mantiene suspendidas sus consultas externas

La suspensión de consultas externas y cirugías programadas por la contingencia centró la atención médica en pacientes con sintomatología sospechosa de COVID-19 o complicaciones que representan una verdadera urgencia, pero relegó la medicina preventiva.

“Si no soy niño, mujer embarazada, tengo COVID-19 o me estoy muriendo, no me atienden”, expresa con esa mezcla de preocupación y decepción que experimenta Jesús, un hombre adulto mayor que desde hace dos meses y medio tiene un problema gastrointestinal.

Él sabe bien que para tener acceso a atención de segundo nivel con un gastroenterólogo, primero debe ser valorado por un médico familiar en el centro de salud de la colonia Volcanes, de esta ciudad, por vivir en el Infonavit Primero de Mayo, pero “me han dicho que como no es una urgencia, no me pueden atender”.

Comer salsa de queso fue el detonante para que el aparato digestivo de Jesús experimentara “una inflamación tremenda y cólicos” que no le quitó un fármaco que suele tomar por atenuar su gastritis.

En su búsqueda por lograr que se garantice su derecho a la salud acudió al centro de salud, “pero sólo había un médico que atendía exclusivamente urgencias”. Espero un par de días más y como las molestias no desaparecieron, acudió con un doctor particular.

Sin diagnóstico 

“Me dijo que era colitis, me mandó medicamentos en los que gasté 500 pesos”, pero no mejoró. Indicó que tres días después consultó a otro doctor que le diagnóstico una amibiasis. Volvió a gastar en un tratamiento para diez días que no le trajo mejoría.

La tercera opción fue optar por un médico naturista que le cobró dos mil 200 con todo y tratamiento. Así pasaron otros 12 días, “pero los dolores seguían” y recurrió ahora a un internistas cuyos medicamentos recetados “no bajaban de mil 800 pesos”.

La quinta opción fue un gastroenterólogo, “pero tampoco puede decirme qué tengo, necesito hacerme una tomografía y una endoscopia”, pero con la disminución de las ventas en su puesto de comida, por la contingencia, ya no puede costear servicios médicos particulares.

Tan sólo el Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso, que se localiza en esta ciudad y a donde se refieren la mayoría de pacientes que requieren atención de segundo nivel, durante 15 semanas de contingencia se han mantenido suspendidas las 600 consultas externas que al día se programaban para alrededor de 20 especialidades.

Si no soy niño, mujer embarazada, tengo COVID-19 o me estoy muriendo, no me atienden.

Jesús, adulto mayor.