En el futbol trabajas en equipo: Alejandro Assad Morell, el jugador regio que llegó a Oaxaca

Lleva 38 años en la Verde Antequera

Con las reservas de los rayados del Monterrey.

“El futbol me ha dado la oportunidad de tener y gozar lo que ni siquiera esperaba; el futbol me ha dado tanto. Me ha dejado ese deseo de seguir haciendo cosas para los demás, porque empecé haciendo cosas por mí”, así abrió la entrevista Alejandro Francisco Assad Morell.

Originario de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, siempre estuvo inmerso en el deporte, al exponer que se desenvolvió en el rey de los deportes y en el futbol soccer, desenvolviéndose con gran soltura en ambos deportes.

“Tuve la fortuna de jugar en las ligas pequeñas de beisbol, ya que en cada colonia y barrio en la Sultana del Norte cuenta con su equipo y estadio chiquito de beisbol, desarrollándome como beisbolista en el epitafio Mala Torre, donde pulí mis cualidades como tercera base y short stop.

“A la vez tuve la oportunidad de pertenecer a las escuelas de futbol del equipo rayado del Monterrey, donde llevé mi proceso, hasta lograr incursionar en el futbol profesional.

“Para inclinarme hacia el beisbol fue una decisión muy difícil,en ambas ramas me podía desenvolver muy bien, sin embargo, fue más fuerte mi amor por el futbol”, remarca Morell.

SE INICIA EN EL FUTBOL COMO PORTERO

A todos los niños del cuarto grado de la primaria del Instituto Franco Mexicano, les hicieron la invitaron aquienes quisieran integrar la selección dela institución educativa.

“El caso fue curioso ya que no fui seleccionado para integrar dicho selectivo, pero en el equipo faltaba portero y fue que aproveché para decirles que yo me ponía, y fue así como comencé mi faceta dentro de este deporte como portero, increíblemente”, expone.

Después, la vida le fue dando la oportunidad, ya que le gustaba mucho jugar el futbol, y sin siquiera compararse, dice que era el Jorge Campos de aquella época, ya que fue hasta la secundaria que los profesores le utilizaban como portero y como delantero, así fue desarrollándose como futbolista.

INGRESA AL FUTBOL PROFESIONAL

Es hasta los 16 años cuando es llamado para integrarse a los Jabatos de Nuevo León que participaba en la tercera división del futbol profesional.

Aclarando que a la vez, formaban parte de la reserva del club Monterrey de la Primera División del futbol mexicano, ya que en aquella ocasión no existían categorías ni edades, sino que cada club como iba pudiendo, conformaba su grupo de escouteo y jugadores piloto que pudieran recibir una oportunidad en la primera división.

“Desgraciadamente en esa época, Monterrey no tenía estructura de segunda y esas cosas, sino que en tercera división era el desarrollo básico para poder lograr un lugar en el primer equipo.

“A mí no se me dio esa oportunidad de debutar en el primer equipo por cuestiones de mis propias decisiones al irme un año a Tigres, para de ahí migrar a mi querida Oaxaca donde jugué en la temporada 1982-1983 para el equipo Chapulineros cumpliendo los 23 años de edad.

“En el equipo permanecí hasta la temporada 1984-1985, debido a que en esa temporada sufro una fuerte lesión en la rodilla, decidiendo ahí cortar por lo sano”, repone el ariete regio.

CESÁREO VICTORINO, MI GRAN AMIGO

Una de las cosas que dice le agradece a la vida es haber llegado a Oaxaca y conocer a Cesáreo Victorino Ramírez (+), ello fue en un partido de reservas profesionales.

“Cesáreo, por algo no jugó como titular en el América, pues quien se lo había llevado al equipo de Coapa fue Raúl Cárdenas, por lo que un día llegó a jugar con las reservas, y para nuestra sorpresa fue el tener en la cancha a ese monstruo de jugador enfrente, en su plenitud, se te caía la baba de estar viendo a ese ídolo.

Fueron de esas satisfacciones que llegabas a vivir en tu juventud”, declara el ingeniero agrónomo.

Cuál sería la ironía dela vida, que se lo vuelve a encontrar en Oaxaca, donde tuvo la oportunidad de convertirse en su gran amigo, tanto que le invitó a formar parte de la Escuela de Cruz Azul y a ser parte de su Centro de Formación bastante importante que desarrolló durante su vida.

Se queda en Oaxaca

A Oaxaca llega por invitación de unos amigos que también estudiaron en Monterrey, pero al llegar le cautivó Oaxaca, se enamoró de su clima, su gente, su gastronomía y sobre todo su cultura y su historia.

“Antes de tomar la decisión, les digo a mis padres que me iba a quedar en Oaxaca, y de inmediato recibí la negativa ya que decían quequé iba a ser en Oaxaca, ya que la creencia en el norte es que en Oaxacamataban, y que era peligroso y todo eso.

A pesar de todos los pesares y como ya lo había conocido, decidí quedarme en lo que para mí era y sigue siendo un paraíso. Vine por un año y ya tengo 38 viviendo aquí”, indica el ex delantero de los Chapulineros.

FORMA LA ESCUELA OAXACA MONTERREY DE FUTBOL

Assad Morellno se queda con el gusanito de haber trabajado con Cesáreo, por lo que decide formar la Escuela de futbol Monterrey, tocándole en la época de Jorge Lankenau, tuvo la oportunidad de contar con el permiso para formar la escuela allá por 1995.

Por lo que el grupo de jugadores tuvieron la oportunidad de contar con roce con equipos de las reservas de equipos de la primera división, pues señala: “el trabajo estaba enfocado en buscar formar jóvenes de provecho, llevando algunos jugadores a probarse a algunos equipos de la primera división logrando jugar por un tiempo en equipos de tercera división, y si ya no crecieron fue cuestión ya particular de cada uno de ellos”.

AGRADECIDO CON LA VIDA Y EL FUTBOL

Para finalizar dijo estar agradecido con el futbol al dejarle una gran satisfacción de sentir que la vida no es nada más trabajar y producir dinero, o lo material, sino que hay algo más en el espíritu, en el fondo de cada uno que motiva y genera el ser mejores, pero transmitirlo y compartirlo es lo más bonito.

“De nada sirve que yo diga que jugué futbol y que padre, pero lo importante es aprender algo del futbol donde se trabaja y se aprende a trabajar en equipo y eso es lo que debe tener cada ser humano, saber trabajar en equipo.

“Además, el futbol me ha dado la oportunidad de escribir una columna en los periódicos locales, además de trasmitir encuentros de futbol profesional, y el haber fungido como directivos de algunos equipos de segunda división que han venido a Oaxaca, y sobre todo, me ha dejado muchas relaciones con empresas y servidores públicos, que más le puedo pedir a la vida, pues que me siga dando la oportunidad de seguir disfrutando del futbol”, termina Alejandro Assad.