Banco Azteca y Bancoppel bajo la lupa tras la quiebra de Banco Ahorro Famsa

La quiebra de Banco Ahorro Famsa por malas prácticas comenzó a levantar dudas respecto a si algunos bancos pueden seguir el mismo camino. Las autoridades financieras han dicho que el riesgo es nulo, aunque instituciones como Azteca y Bancoppel no están exentas de sufrir cierta presión.

Azteca y Bancoppel están enfocados a préstamos a las personas más vulnerables, que generalmente laboran en el sector informal o a usuarios con pequeños negocios.

“Bancos como Azteca o Bancoppel, que están dirigidos a este mismo segmento poblacional que Famsa, puede ser que estén entre los más expuestos”, comentó Verónica Uribe, analista independiente.

Los problemas pueden venir del lado de la morosidad. El Índice de Morosidad (IMOR), que representa el retraso en el cumplimiento de pago por parte del acreditado, ha aumentado de manera considerable en lo que va del año.

De diciembre a abril, el IMOR de Azteca aumentó en 7.5 puntos porcentuales a 11.20%; y el de Bancoppel subió 12.5 puntos porcentuales a 14.71%, mientras que el alza del promedio del sistema bancario fue de apenas 0.12 puntos porcentuales, a 2.32%.

“La exposición al segmento poblacional puede acarrear más riesgosos y será un tema de monitorear. En el caso de Azteca, grupo Elektra que es el grupo de control, estaría en posición de capitalizar si fuera necesario”, dijo Eduardo López, analista de Ve por Más (Bx+).

El especialista de Ve por Más comentó que la quiebra de Banco Ahorro Famsa es un tema particular y se debe aislar del resto del sistema, ya que responde a cuestiones específicas.

Banco Famsa registraba algunos financiamientos a personas relacionadas a empresas de Grupo Famsa, no lo registraba como créditos, sino como cuentas por cobrar, y al no registrarlos como créditos evadía la regulación de las consideraciones contables de la cartera de crédito, y notablemente las reservas crediticias que deben tener los bancos para afrontar pérdidas esperadas por sus créditos.

Adicionalmente, entregó información falsa sobre su Índice de Capitalización (ICAP) a las autoridades financieras.

Lo positivo

El ICAP representa la fortaleza financiera para soportar pérdidas no esperadas por los riesgos en los que incurre. En México, los bancos para mantenerse sin ningún tipo de medida correctivas deben cumplir con ICAP mínimo de 10.5%, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

En este sentido, el ICAP juega a favor de Azteca y Bancoppel. En abril, el ICAP de Azteca era de 18.06%, y el de Bancoppel de 26.36%, frente al 16.04% del sistema.

De las 51 instituciones financieras del país, hasta abril, solo cinco tenían un IMOR de doble dígito: Azteca, Bancoppel, Famsa, Accendo Banco, Finterra y Forjadores.

En los últimos tres casos, la cartera de crédito total -en conjunto- apenas representaba 0.08% del total, con 4,623 millones de pesos.

“Los bancos en México parecen estar bien fondeados. Si acaso un par de bancos de nicho no, pero aún si quebraran, no implican por si solos un riesgo para todo el sector”, dijo Amín Vera, director de análisis económico de Black WallStreet Capital.