Migrantes que deambulan en Chiapas se ven forzadas a prostituirse

Sergio García Sergio García

Se tiene que trabajar desde todas las instituciones para acabar con esa práctica.

Sergio García Sergio García

Es preocupante y lamentable que en pleno siglo XXI la prostitución siga siendo una  alternativa para miles de personas que migran de distintos países  para poder  llegar a Estados Unidos.

Para el director de la asociación civil “Una Mano Amiga en la Lucha contra el Sida” Rosemberg López Samayoa, esa situación debe erradicarse;  se tiene que trabajar desde todas las instituciones, dijo,  para acabar  esa práctica a la que muchas migrantes se ven forzadas a caer.

Es complicado explicó, contar con cifras oficiales sobre este fenómeno por la intensidad con la que se mueve la migración,  pero se habla que al menos 7 u 8 de cada 10 transmigrantes se dedica al trabajo sexual, ante la necesidad de sobrevivir.

A ese panorma, dijo, se le suma la discriminación y el acoso de algunos cuerpos policiacos; ante toda esa presión a los y las migrantes no les queda que ofrecer su cuerpo a cambio de dinero o  que las dejen pasar.

A ese ambiente complicado no se escapan integrantes de la comunidad LGBTI, quienes más han padecido de esa situación, indicó el activista.

“Son pocos los que logran obtener un empleo diferente, pero también  ellos pasan por una serie de complicaciones  pues se les  dificulta la obtención de su estancia legal en México ante lo engorroso de  los trámites y eso también les dificulta poder emplearse en alguna empresa” apuntó.

De acuerdo al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR),  tan sólo en 2019 solicitaron refugio en México por lo menos 70 mil personas, de ese número cerca del 16 por ciento pertenece a la comunidad LGBTI.

Algo que le preocupa desde hace tiempo, dijo el activista y que se ha acentuado  durante la pandemia tiene que ver con la falta de acceso a servicios de salud para la población migrante , en especial para la comunidad LGBTI.

“Esta atención no se les  brinda pese a que debe ser un servicio universal de acuerdo a  lo estipulado en la Constitución mexicana en favor de la migración” mencionó.

Refirió que el panorama para las chicas transmigrantes es más complejo de lo que parece y se ha agudizado por el Covid-19, pues desde hace casi un mes el centro de Tapachula, sitio donde ellas laboran, fue acordonado y  se ven limitadas a trabajar y captar  clientes.

“Hay muchos riesgos ahora, porque los espacios de trabajo se limitan, y al acudir a otros sitios, pues se corre más peligro, son más vulnerables, porque pueden ser espacios no seguros” concluyó.