La Ciudad Global ante la pandemia 

CIUDAD DE MÉXICO.- De la socióloga Saskia Sassen puede decirse, genuinamente, que es una científica de alcance global, tanto por la materia de su investigación como por su biografía.

Nacida en Holanda (1947), pero educada en Argentina, Italia, Francia y Estados Unidos, es una de las investigadoras más citadas del mundo, en parte, por ser la creadora del concepto "ciudad global", que denomina a las metrópolis que concentran un poder socioeconómico, político y cultural que trasciende fronteras.

Galardonada en 2013 con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales y profesora de sociología de la Cátedra Robert S. Lynd de la Universidad de Columbia, se especializa también en el análisis de las consecuencias sociales y políticas de la globalización y las condiciones de segregación en las ciudades globales.

Desde su casa en Londres, donde se ha dedicado a escribir durante el confinamiento, reflexiona sobre el fenómeno que tomó por asalto al mundo: el Covid-19.

Previo a la conferencia magistral que ofrecerá el sábado dentro del Coloquio Virus: Historias: Umbrales, organizado por el 17, Instituto de Estudios Críticos, Sassen responde un cuestionario para Reforma.

¿Cuál es su evaluación sobre la forma en la que se ha manejado la crisis?

Algunos gobiernos supieron cómo manejarla -Alemania es un caso ejemplar- y otros no, como sería el caso de Estados Unidos y de Brasil, cuyos liderazgos son casos extremos de una mezcla de arrogancia e ignorancia. Pero, en general, hay que decir que a la mayoría de los gobiernos en juego les llevó demasiado tiempo entender lo que estaba pasando.

¿Cuál ha sido el papel de de la globalización en esta pandemia?

Claramente la globalización tiene un rol en todo esto. Al mismo tiempo este virus -un virus muy joven y agresivo- se movilizó muy rápidamente a través del mundo. Y es importante reconocer que le llevó tiempo llegar a las Américas, por ejemplo.

Y algunos países no se molestaron en aprender de los europeos, que lograron manejar la invasión bastante bien; no hicieron el trabajo de aprender qué hacer, qué no hacer, etcétera.

En el caso de Europa, estaba claro que, al inicio, no había suficiente información para algunos de los países más expuestos (Italia y España), porque al principio el virus fue ahí más que a otros lados.

Pero en vez de aprender de lo que pasó allí, otras naciones de Europa no hicieron mucho para prepararse. Notablemente el Reino Unido, donde ha habido muchas muertes, no se preparó, no se fijó en lo que pasó en Italia y España. Lo mismo en las Américas en cuanto a Estados Unidos y Brasil. Dados sus liderazgos, son los ejemplos más importantes de cómo NO hacerlo.

¿Prevé el resurgimiento de formas de organización sociales y económicas centradas en lo local?

Ésta fue una de las manifestaciones mas interesantes: la re-localización de toda una serie de funciones que hasta este punto estaban en manos de grandes empresas internacionales (comida, ropa, vivienda, etcétera), y todo se hacía para ellas más barato.
Una manera de pensarlo es a través de un alto nivel de intermediación mismo en los elementos de la vida cotidiana, elementos que se podrían producir localmente, ¡y que no necesitan venir de Bangladesh!, por así decirlo.
Con la llegada del virus se re-ubican funciones, además de la disminución extrema de muchas otras más.

¿Cuál ha sido el papel de las ciudades globales en la transmisión? ¿Cree que han usado adecuadamente su influencia para combatir la crisis?

Francamente, no tenemos en este punto datos muy precisos sobre este tema, pero ciertamente el rol de las ciudades globales fue muy importante en transferir condiciones -ni siquiera en un sentido general, sino más bien específico, como serÌa el transferir productos de Asia o Europa- cuando el virus estaba entrando en esas zonas y así iniciar la contaminación.

En países como México, la brecha de desigualdad ha sido crucial en términos de accesos a servicios médicos de calidad, la aplicación de pruebas a través de laboratorios privados y el contagio acelerado en zonas de alta marginación. ¿Cuáles son sus reflexiones sobre este tema?

La desigualdad, ciertamente, ha tenido un papel crucial en la generación de lo que, ahora sabemos, es una diferencia muy aguda en cuanto a quiénes estaban en el mayor riesgo cuando el virus llegó a Europa.

Era menos claro entenderlo en el periodo temprano del virus en China, en parte porque el gobierno  organizó estos asuntos de manera sistemática y completamente abarcadora. °Estados Unidos ciertamente no hizo esto de ninguna forma! ¡Y tampoco Brasil!

¿El capitalismo global se ha fortalecido o debilitado con esta pandemia?

Sí y no. El capitalismo pudo haberse fortalecido en tanto que las pequeñas empresas cayeron, puesto que esta contingencia fue demasiada para los pequeños negocios. Sabemos de muchos pequeños comercios que simplemente no tuvieron el dinero para sobrevivir una vez que hubo pocos compradores y ningún visitante en los restaurantes.

De esta forma, las grandes empresas, las grandes firmas, podrían estar teniendo una mayor batería de opciones para apropiarse de lo que las pequeñas firmas locales y de vecindario estaban haciendo.

Para muchas firmas pequeñas, este periodo ha traído desastres; muchas han quebrado, perdiendo lo que habían trabajado en toda una vida; muchas historias tristes, muy tristes. Y si estas firmas dependen de una clientela que se está enfermando, que se vuelve más pobre, etcétera, entonces se ven profundamente afectados.

¿Cuáles son sus esperanzas y preocupaciones para el mundo pospandémico?

Temo que nos encontraremos con que habrá muchas más muertes y eventos trágicos, especialmente en vecindarios pobres, que aquellos para los que estamos preparados. No tendremos suficientes complejos hospitalarios para aliviar a las personas desesperadamente enfermas, como ya lo vemos en Estados Unidos y lo vimos en Europa, con excepción de países como Alemania, que estaban preparados.

Creo que, cuando nos empecemos a recuperar, nos golpear· mucho más fuerte el darnos cuenta de que perdimos a muchos; enfermeros, niños, padres y madres (...) Que el bar al que nos gustaba ir ha quebrado, que mucha más gente de la que habíamos imaginado está muerta.

"Me preocupa que el virus vaya a impactar a muchos (mexicanos) que intenten cruzar la frontera y entrar a Estados Unidos. Sí, algunos morirán debido a otros factores, pero el virus es una amenaza mayúscula y fallecerán muchos más de los que usualmente mueren". Saskia Sassen, socióloga.