2.7 millones de negocios podrían cerrar en América Latina por COVID-19

La crisis económica provocada por el coronavirus provocaría el cierre de más de 2.7 millones de empresas –en su mayoría microempresas- y la pérdida de al menos 8.5 millones de puestos de trabajo en América Latina, estimó ayer la Cepal.

Del total de empresas que cerrarían producto de la pandemia, 2,650,528 corresponden a microempresas, el sector más vulnerable de la cadena productiva de la región. 

Le siguen las pequeñas empresas, con un estimado de cierre de 98,708, y las medianas, con 5,943, de acuerdo al estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un organismo técnico de las Naciones Unidas con sede en Santiago.

Según la Cepal, "la gran mayoría de las empresas de la región han registrado importantes caídas de sus ingresos y presentan dificultades para mantener sus actividades, ya que tienen serios problemas para cumplir con sus obligaciones salariales y financieras, y dificultades para acceder a financiamiento para capital de trabajo".

Pero el impacto será especialmente relevante en rubros como comercio, hoteles y restaurantes, que cuentan con una gran cantidad de microempresas y pequeñas empresas, que serán las más golpeadas.

Sólo en el sector comercio se estima que se perderán 1.4 millones de empresas y cuatro millones de puestos de trabajo formales, mientras que en el turismo la pérdida alcanzará a por lo menos 290,000 empresas y un millón de fuentes laborales.

"La crisis golpea con mayor intensidad a los sectores industriales potencialmente de mayor dinamismo tecnológico y, por lo tanto, profundizará los problemas estructurales de las economías de la región", advirtió Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de Cepal, en la presentación del informe sobre "Sectores y empresas frente al COVID-19: emergencia y reactivación".

Si no se implementan políticas adecuadas para fortalecer esas ramas productivas, "existe una elevada probabilidad de que se genere un cambio estructural regresivo que conduciría a la reprimarización de las economías de la región", agregó Bárcena.

En México, una de las mayores economías de América Latina, la Cepal estima que se cerrarán unas 500,000 empresas, luego de una dura caída del 11% de su industria manufacturera en los primeros cuatro meses del año. 

En Brasil, la producción industrial cayó un 8.2%, mientras que en Argentina disminuyó un 13.5%.

Evitar la destrucción de la capacidad productiva 

La pandemia, que deja alrededor de 2.6 millones de contagiados y más de 119,000 muertos en América Latina, provocará la peor caída del PIB regional desde que hay registros: un 5.3%.

Según Cepal, un 34.2% del empleo formal y un 24.6% del PIB de la región corresponden a sectores fuertemente afectados por la crisis derivada de la pandemia, mientras que menos de la quinta parte del empleo y del PIB se generan en sectores que serían afectados sólo de forma moderada.

Hasta ahora las empresas han enfrentado la crisis mediante la postergación de pagos y la mejora en el acceso al crédito.

Sin embargo, "estas medidas suponen que las empresas generarán utilidades con las cuales devolver los créditos y los impuestos y pagos diferidos, pero las perspectivas no indican que eso sucederá por sí solo en un plazo de un par de años ya que, muy probablemente, la recuperación del sector empresarial será lenta y gradual", advierte el organismo de las Naciones Unidas.

Ante esta situación, la Cepal enfatiza la necesidad de dar una respuesta a gran escala para evitar la destrucción de capacidades productivas a través de la implementación de cuatro medidas:

"Ampliar los plazos y los alcances de las líneas de intervención en materia de liquidez y financiamiento para las empresas; cofinanciar la nómina salarial de las empresas durante seis meses para evitar la destrucción de capacidades; realizar transferencias directas a los trabajadores autónomos y apoyar a las grandes empresas de sectores estratégicos que resulten gravemente afectadas por la crisis".