Vive la Casa de la Cultura de Oaxaca en su historia, comunidad y legado

La arquitecta, investigadora y escritora, Dora Cecilia Aceves Martínez, conversó sobre la  arquitectura del conjunto monumental de Santa María de los Ángeles y Los Siete Príncipes. Su charla, en la que la acompañó virtualmente Juan Pablo Vasconcelos Méndez, fue el primer conversatorio con el que inició la programación de aniversario 43 de la Casa de la Cultura Oaxaqueña (CCO).

“Todas las personas de Oaxaca o de algún otro lugar que han estado en alguna ocasión o continuamente en el maravilloso recinto de la CCO se han preguntado alguna vez qué fue ahí, quiénes lo habitaron y qué manos maravillosas lo construyeron, ya que todavía podemos disfrutarlo, es nuestra historia y nuestro pasado”, comenzó la escritora e investigadora, una de las primeras invitadas a los conversatorios en torno al aniversario de esta institución.  

Con una actitud inmejorable y una pasión por hablar de la historia y arquitectura de uno de los espacios más interesantes en el barrio de Los Siete Príncipes, Dora Cecilia Aceves invitó a los espectadores de la transmisión en vivo, a acompañarla en un recorrido por la historia del conjunto monumental que alberga en la actualidad a la Casa de al Cultura Oaxaqueña. 

Este complejo arquitectónico está formado actualmente por: el templo, el ex convento y el curato. Los cuales fueron, desde su inicio, construcciones independientes con advocaciones diferentes.

El templo

Al hablar del templo, refirió que este tuvo como antecedentes un santuario y una capellanía dedicado a Los Siete Príncipes, la que se construyó a solicitud de lo vecinos del barrio que lleva ese nombre, devotos -por cierto- del Arcángel San Miguel. Así que hicieron la solicitud de que en un terreno grande y baldío se construyera una capilla, ahí por los años de 1730. 

Pasado un tiempo se construyó el templo, lo cual hizo que la  capillita desapareciera, el templo estuvo en uso varios años, pero vino a menos principalmente por los temblores de 1928. 

La arquitecta e investigadora recordó que la obra que siguió a este templo fue el convento dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles, conocido también como Convento de Antequera, de la orden franciscana. 

El exconvento

Un dato curioso que destacó fue que a la par de esta construcción, se construyó en las faldas del Cerro del Fortín, donde ahora se encuentra la Escuela de Bellas Artes, el ahora exConvento de San José, otro convento que alojó monjas capuchinas. 

Por instrucciones del obispo José Gregorio de Ortigoza se construyó este convento; también da la instrucción para que de la caja de agua del Carmen Alto se lleve el agua al actual edificio. Esto se realizó entre los años de 1732 y 1780. La bendición del convento se llevó a cabo por el obispo Juan Pedro de Alcántara de Quintana el 25 de enero de 1784 y las fundadoras cuatro monjas de Corpus Christi, llamadas clarisas. 

Dora Cecilia Aceves recordó que por motivos de las Leyes de Reforma, en 1867 el convento fue expropiado, vendido a particulares, por lo que las monjas se fueron a vivir a diferentes casas; la última falleció en 1908. 

El edificio perdió su fisonomía original, le hicieron ventanas, arreglos, fue abandonado, se le construyó el segundo nivel, también fue vecindad; en 1876, el convento pasa a dominio de la nación y en 1890, Don Eulogio Gillow y Zavalza, quien fue el último obispo y el primer arzobispo, quien al ver el abandono se lo compró a don Andrés Portillo y a otros ciudadanos que eran propietarios y lo mandó  restaurar para instalar una escuela para trabajadores rurales, no funcionó, volvió a caer en manos de particulares hasta que provoca su abandono y ruina.

Este edificio, en noviembre de 1933, fue declarado monumento histórico y pasaron al menos 30 años para que se decidiera rescatarlo. En 1963 a 1965, el arquitecto Armando Nicolau tuvo a cargo la obra y en 1977 fue destinado para el funcionamiento para la Casa de la Cultura, misma función que continúa hasta la fecha. 

El edificio anexo al templo, el cual originalmente fue capellanía, se convirtió  en parroquia, luego casa parroquial y de la comunidad. 

La arquitectura 

La arquitecta Dora Cecilia destacó que el templo es algo especial en Oaxaca: “aún en la ciudad y los barrios del alrededor contamos con la dicha de que existan 26 templos de los originales en esa área; dos tienen una espacio de arquitectura que se llama nártex, el Carmen Alto y el de los Siete príncipes, espacio a cubierto antes de ingresar al templo, destinado a los penitentes y a los catecúmenos. Sobre el techo del nártex está un nicho de los señores de los Ángeles, arriba del nártex está el coro”. 

También compartió que el templo tiene fachadas una al norte y otra al poniente, los lunetos como lunas triangulares para pasar la luz al exterior. Está dedicado a los siete arcángeles, aunque los principales: San Miguel y San Rafael, los más amados.

Proporcionó más datos, como que el templo posee un nártex, un sotocoro, una nave, una capilla lateral, el presbiterio, otra nave lateral y una capilla, los cuales lo convierten en un bello conjunto con una bóveda de cañón corrido. 

“Lo importante del templo es el retablo, pero no es el original, es de estilo neoclásico, tiene dos partes: intercolumnios con dos arcángeles, del otro lado otros dos y enmedio Nuestra Señora de los Ángeles. Sobre el entablamento vienen los otros tres arcángeles, es de madera pintada y estofada, decorado con estrellas”. 

El exconvento tiene una fachada hermosa, de cantera aparente, su riqueza consiste en lo que fue el acceso, el cual consistía en una gran puerta rodeada por un marco, serie de elementos labrados y al centro tiene el escudo de la orden franciscana. 

Entre historia, anécdotas y la certeza de que todo este complejo arquitectónico resulta hoy en día un atractivo único, además de monumento histórico, el conversatorio dejó testimonio de la riqueza; en tiempos en los que no es posible reunirse para brindar y celebrar por una institución clave para la vida cultural de Oaxaca, se optó por esta transmisión en vivo, que se podrá ver en las redes sociales de la CCO.