Videollamadas, la alternativa para internas del penal de Tanivet

Apenas dan las 10:00 horas, y el rostro de las internas que podrán comunicarse con sus familiares, a través de videollamadas, se ilumina.

Su semblante cambió y tratan de mostrar su mejor sonrisa para que sus hijos—principalmente—no noten ninguna preocupación en ellas.

Miriam, de 33 años de edad, lleva cinco años en prisión. El principal motivo de que no la visiten es que su familia vive en el estado de Veracruz.

La última vez que pudo ver a sus dos hijas menores de edad fue hace más de 6 meses, cuando aún no había restricciones por el COVID-19.

“Lo de las videollamadas las implementaron por la pandemia, pero a mí me gustaría que este beneficio siguiera, porque nos ayuda mucho a quienes tenemos a la familia lejos o en otros estados”, dice.

El director del Centro Penitenciaria Femenil Tanivet, Daniel Ramírez Cruz, menciona que las videollamadas son para todas las internas, sin embargo, en algunos casos, sus familiares no cuentan con la tecnología o equipos para concretar la comunicación.

“Nosotros cumplimos la indicación nuestro secretario Raúl Ernesto Salcedo Rosales y del Subsecretario de Prevención y Reinserción Social, Jacobo Olaf Rodríguez García para llevar a cabo esta modalidad de visita a través de videollamadas”, indica.

Ramírez Cruz menciona que esta modalidad se aplicó como parte de las acciones de prevención para disminuir el riesgo de contagio de COVID-19 en todos los centros penitenciarios del estado.

“Primero se disminuyó la visita, ya que era de lunes a sábado, ahora es sólo viernes, sábado y domingo y solo puede ingresar una sola persona por vista, así como quedó restringido el acceso para los menores de edad, mujeres embarazadas y adultos mayores”, añade.

Debido a ello, continúa, se inició la modalidad de viodellamadas.

A través de la encargada de Industria Penitenciaria, Miriam García Enríquez, las internas fueron informadas de esta modalidad y de inmediato, muchas de ellas se alistaron para poder tener este tipo de “visita” o comunicación virtual.

“Fue algo sencillo, iniciamos una lista y el único requisito es que al familiar con que se desea comunicar cuenta con un correo electrónico”, menciona García Enríquez.

Y tras confirmar nombre, dirección y número telefónico, se pudo establecer comunicación con ellos, para así,  dar aviso a las internas y decir que ya tenían en contacto, que serían enroladas para poder realizar la videollamada, que dura aproximadamente 10 minutos.

Los hijos, la principal preocupación

Cuando Miriam tuvo a la vista a sus dos hijas, su semblante cambió. Mostró su mejor sonrisa. Sus hijas hicieron lo mismo, se mostraron alegres para no preocuparla.

Platicaron de cómo estaban, qué hacían y si tenían algún problema. Las niñas siempre se mostraron atentas a ella durante toda la conversación.

Por cuestiones técnicas o baja señal, las menores dijeron que por momentos no podían observar el rostro de su madre, por lo cual decidieron terminar la llamada para reiniciarla más tarde.

Daniela, es otra interna que ayer tuvo la oportunidad de platicar con su hijo.

Por ser menor de edad, está al cuidado de su madre. Ellos viven en Ciudad de México y por la pandemia, también no pueden viajar a Oaxaca para visitarla.

“Esto nos ayuda mucho, es una satisfacción muy grande poder ver a mi hijo y a mi madre, ya que antes solo eran las llamadas, ahora, con la videollamadas, los sentimos más cerca”, señala.

Ayuda emocional

La psicóloga Dalia Anaí González Cuevas, encargada del área de Psicología, menciona que estar en comunicación con sus familiares a través de videollamadas ayuda emocionalmente a las internas, pues mejora mucho su conducta.

Sobre todo, si partimos que muchas internas no han vista a sus familiares por mucho tiempo, incluso años.

“Con las videollamadas lograron el reencuentro con varios de ellos, está el caso de una de ellas que perdió contacto con su padre desde hace más de 10 años, cuando decidió viajar a los Estados Unidos, ahora lo contactó y pudimos realizar la videollamada, el estado de ánimo de esa interna cambió por completo”, refiere.

La especialista en conducta refiere que lamentablemente, muchas internas son abandonadas por sus familias, especialmente sus parejas, ya sean esposos o concubinos.

Y es que los hombres, poco a poco dejan de visitarlas hasta que las abandonan por completo, ya que generalmente se consiguen otra pareja, caso contrario a cuando un hombre está en prisión, pues la mujer es la primera que lo visita y casi nunca lo abandona.

Esperan que continúe ese beneficio

Todas las internas esperan que el beneficio de las videollamadas continúe una vez que termine la emergencia sanitaria por el Covid-19, pues es de gran ayuda para quienes tienen a su familia fuera del estado o en otros países.

El director del Centro Penitenciario confirmó que en ese lugar no existe ningún contagio de COVID-19, ya que desde un principio se tomaron las medidas preventivas, como el uso obligatorio de cubrebocas, uso de gel antibacterial y se restringe la visita a quien es detectado con temperatura alta.

“Las internas lo entendieron, saben que con esas medidas la cuidamos principalmente a ellas y a sus familiares”, cuenta.