Sigue impunidad, tras exilio de periodista en Oaxaca

Impunidad e indolencia institucional, marcan el caso de la periodista oaxaqueña Ana Luisa Cantoral, a un año del exilio por amenazas de muerte.

“Hoy se cumple un año de impunidad, de indolencia de las autoridades municipales, estatales y federales, no sólo de permitir la libre expresión de los comunicadores sino también las garantías de una mujer a vivir una vida libre de violencia”, señaló a través de un video emitido desde Italia en donde actualmente reside.

Desde abril de 2019, fecha en que interpuso la denuncia penal por amenazas contra su vida y la de su familia, no hay avances en las investigaciones. “No hay notificación sobre las investigaciones, no hay nada, y al igual que otros miles de casos, las autoridades estatales siguen acumulando y apilando carpetas de investigación por diversos delitos”.

Ana Luisa Cantoral responsabilizó a las autoridades de justicia en el estado de Oaxaca "de lo que le ocurra a mi familia y a mi persona; hoy exijo mi derecho de regresar a mi casa, a mi país y vivir libre, una vida sin violencia”, señaló.

Una de las amenazas que recibió la periodista, quien laboraba en el portal Página 3, fue a través de mensajes directos a su celular a través del número 9514215121.

“Está chingón tu casco rosa, jajaja se va a ver más chingón con sangre o con sesos pegados. Pendeja, creíste que no íbamos… (sic)”.

Otro más fue: “Sigue mamando el palo y te va a caer la verga, jija de tu puta madre, acaso crees que no sabemos de que fuiste querida del putito del Imparcial. Bájale a tu desmadre, perra; una más y te voy a dejar un mensaje en tu pinche ratonera de Montoya o en puerto, sólo dame un pretexto más para reventarte la madre. Bogar”.

Por estos hechos la organización defensora de derechos Artículo 19 emitió una alerta en el que llamó a las instancias de procuración de justicia y de seguridad, garantizar la integridad física de la periodista.

Al exiliarse de Oaxaca ella escribió: “Lamentablemente las amenazas a mi persona continúan sin que la Fiscalía tenga alguna novedad en la investigación. Con frustración e impotencia ante la inseguridad que vivimos en Oaxaca y la ausencia de garantías para mi familia y para mí, debo dejar el estado”.