Derechos laborales, bajo la lupa con T-MEC

Con la entrada en vigor del T-MEC el próximo 1 de julio, las empresas mexicanas estarán en el ojo de Estados Unidos y Canadá, que revisarán el cumplimiento de derechos laborales como la libertad de asociación y la negociación colectiva.

A partir de esta fecha, los socios comerciales podrían iniciar un panel que se le denomina de respuesta rápida. Lo anterior lo podrán hacer en caso de encontrar evidencias de incumplimiento relacionadas a la legitimación de los contratos colectivos de trabajo, el respeto del voto libre, personal y secreto para la elección de los dirigentes sindicales, además de que se dé libertad de asociación a un sindicato.

Todo ello implica un cambio de cultura de las relaciones laborales, según la Secretaría del Trabajo y ahora en los centros de trabajo, deberán ponerse a consulta de los empleados el contrato colectivo. Los sectores cuyas empresas son más susceptibles de que se inicie el mecanismo de respuesta rápida son servicios, minería y bienes manufacturados.

En este último rubro caben industrias como la aeroespacial, autos y autopartes, acero y aluminio, productos cosméticos, vidrio, cerámica, plástico, forjas y cemento. El objetivo es terminar con los denominados contratos de protección que acuerdan patrones y sindicatos, a espaldas de los trabajadores. Lo complejo es que en México, las empresas tienen múltiples contratos colectivos con distintos sindicatos.

"Esto no va contra una empresa, puede ser determinado contra una planta. Los sindicatos son independientes, hay quien tiene operaciones en Querétaro, San Luis y Monterrey, son tres plantas diferentes, con tres sindicatos diferentes. Los productos de esa planta son los que entrarían en el problema, no toda la empresa como dueña de las tres plantas", describió Eugenio Salinas, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de Concamin.

Entre México y los socios comerciales deberá haber una comunicación fluida para que, en caso de existir alguna queja en la materia, se pueda llegar a un acuerdo antes de convocar el panel de expertos y sanciones comerciales.

"El mecanismo de respuesta rápida es muy específico para los temas que tienen que ver con democracia y respeto a la vida sindical y este mecanismo tiene efectos sobre el respeto a los contratos colectivos, a la negociación y la apertura y transparencia de cómo son negociados entre patrones y sindicatos. El mecanismo está enfocado a sectores prioritarios, pero no para el agropecuario", afirmó Eugenio Salinas, quien es coordinador del Cuarto de Junto.

Fueron los sindicatos americanos afiliados a la American Federation Labour and Congress of Industrial Organizations (AFL-CIO), que representa a 12.5 millones de trabajadores en Estados Unidos, los que presionaron para que se incluyera estos paneles de respuesta rápida en el T-MEC, aseguró Armando Guajardo, presidente de la Comisión Laboral de Coparmex.

El Gobierno de México ha diseñado un mecanismo de actuación en el cual participan las Secretarías de Economía y del Trabajo. La queja será notificada a Economía, la cual dará cuenta a la del Trabajo para que inicie una investigación, la cual hará una revisión en el centro de trabajo y verificará el cumplimiento de la negociación colectiva, la libertad sindical y la implementación de la reforma laboral.

Si se comprueban violaciones a derechos laborales, se procederá a la corrección de la práctica e incluso una indemnización. Si el quejoso no está de acuerdo con el resultado de la investigación, puede convocar al panel de expertos. La idea de las Secretarías es aplicar medidas preventivas y evitar a toda costa que se abran los paneles. Las sanciones en caso de una decisión adversa del panel, van desde suspensión de tratamiento arancelario preferencial para los productos manufacturados en la planta en cuestión, hasta denegar la entrada de la mercancía a EU.