Reglamento de construcciones en Oaxaca, no se actualiza desde 1998

Afectados, 51 monumentos históricos

El sismo ocurrido el pasado martes en el estado, además de provocar daños en las estructuras y muertes, despertó en los oaxaqueños diversas preguntas sobre la situación de la arquitectura que hay en la entidad.

En redes sociales se mostraron imágenes de edificios históricos con afectaciones y casas, que a pesar de que están inhabitables, no han sido demolidas, por lo que los comentarios de los internautas cuestionaban el porqué estos inmuebles siguen en pie.

“Necesitan ser demolidos porque son riesgosos”, señala Patricia Rosas, al ver las afectaciones que sufrieron algunas iglesias de la capital oaxaqueña. 

Sin embargo, de acuerdo con Jorge Rivera Enríquez, ingeniero civil especialista en estructuras, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en diversas ocasiones se ha negado a derrumbar o utilizar algunos materiales que podrían dar soporte a las construcciones.

“El INAH, para iglesias no permite que entren refuerzos de material de fierro y las cúpulas que están fisuradas deben ser reparadas de esa forma; particularmente en Oaxaca se deben meter refuerzos de malla electrosoldada; queda igual a la vista y se evita que la estructura pueda colapsar”, subraya.

Sismos afectan templos

Cabe señalar que los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre de 2017, afectaron 325 templos construidos entre los siglos 16 y 19, a nivel estatal, de las cuales algunas todavía siguen en reparación. 

Además, menciona que algunas casas coloniales no pueden ser intervenidas debido a que se encuentran en un proceso legal, por lo que lo único que le queda al INAH, es colocar maderas que sostengan las bardas.

“Ahí lo que deben hacer es que en lo que se resuelve el problema, le den mantenimiento constante; esto quiere decir que den mejor soporte, ya que en caso de un siniestro más fuerte, la barda caerá con esas maderas”, advierte.

El especialista afirma que las casas se pueden reforzar aunque sean de adobe o cantera, pero es necesario que la dependencia permita el uso de materiales metálicos para conseguir estos resultados que serían un beneficio a largo plazo. 

Urge actualización de reglamento de construcciones

El ingeniero menciona que las construcciones del estado, en su mayoría están hechas sin tomarse en cuenta el reglamento de construcciones o para cálculo de sismos, por lo que se edifican estructuras vulnerables.

“El problema de que sucedan estas situaciones de derrumbes o afectaciones en viviendas y edificios, es la mala construcción, ya que agarran a sus albañiles y hacen lo que suponen que estaría bien; hay muchos detalles de mala construcción”, destaca.

Menciona que a pesar de que existen mapas para cálculo de sismos enfocados en cada una de las zonas del estado, no están siendo utilizados y por ello que se tienen estas afectaciones. 

Afirma que la falta de compromiso de las autoridades desde 1998 a la fecha, está provocando que esta actualización no se concrete, ya que aunque empiezan con los proyectos, pero debido a los cambios de gobierno, ya no se terminan “y no les dan seguimiento”.

El ingeniero subraya que el reglamento que actualmente existe está basado en el de la Ciudad de México, por lo que se pueden encontrar puntos que no coinciden con el suelo y tierra que hay en el estado.

Algunos servidores no son especialistas

El ingeniero menciona que en ocasiones, las personas que tienen los cargos en dependencias como Protección Civil o la Secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial Sustentable (Sinfra), no están calificadas en esos puestos tomando decisiones inadecuadas. 

“En el Istmo se derrumbaron muchas casas que no tenían porqué, pero fueron las decisiones que tomaron por los daños que vieron a simple vista, pero no analizaron”, admite.

Asimismo, menciona que en algunos casos, no son ingenieros, arquitectos o expertos en obras los que llevan a cabo las decisiones, lo cual también considera como incorrecto.

Jorge Rivera afirma que al actualizar el reglamento de construcciones sería un gran cambio para Oaxaca, ya que tiene características especiales en cada una de sus regiones, las cuales no se comparan con otros estados.

“No es igual vivir en el Istmo que en Tuxtepec, que en la Mixteca, por lo que con ambos reglamentos sabríamos qué tipos de cimentación y construcción se debe hacer en cada localidad”, destaca.