Hijo del Santo, Vagabundo y el Monarca: leyendas que lucharon en la Arena Oaxaca

Histórico escenario de la lucha libre

La lucha libre, uno de los deportes populares,  que por la pasión, acrobacias, vuelos, llaves, misticismo que envuelve a cada uno de los protagonistas, llegó para quedarse en el gusto del público oaxaqueño en cada una de las arenas que fueron surgiendo.

ANTECEDENTES

Se dice que la lucha libre en México,  fue introducida por los franceses, en el año de 1863, en tiempos de la intervención.

En 1910 estuvo en México la compañía del campeón italiano Giovanni Reselevetich y el mismo año llegó el famoso Antonio Fournier trayendo entre otros a Conde Koma y Nabutaka. 

En 1921 arribaron a México Constantine Marín y León Navarro, quien había sido campeón medio de Europa.

En 1933 se inició lo que podemos llamar la época moderna, ya que Salvador Lutteroth González presenció un encuentro en el Liberty Hall de El Paso, Texas y tuvo la idea de traer ese espectáculo a nuestro país.

El 21 de septiembre de 1933 Lutteroth, junto con Francisco Ahumada ofrecieron su primera función en la Arena México,

En ella combatieron “Yaqui” Joe, Bobby Sampson, “Cyclonne” Mackey, y “Chino Achiu”. 

Al comienzo los luchadores extranjeros llenaban las funciones, por lo que para interesar al público nacional  era indispensable crear  luchadores mexicanos.

Después de tres o cuatro funciones en la Arena México el espectáculo se trasladó a la Arena Nacional.

Por ella desfilaron luchadores como Ben Alí Mar Allah, Pilusso, Matsuda, Ibeen Seleem, Otis Cligan y Dany Mc Shain.

El 2 de abril de 1943 se inauguró la nueva  Arena Coliseo con capacidad para 6 mil 787 personas, la cual ofreció su función inaugural el 27 de abril de 1947. 

LA LUCHA EN OAXACA

Francisco Pérez Antonio, ex luchador profesional, recordó que Manuel Humberto Siordia, uno de los empresarios  pioneros de la lucha libre en el estado, le comentó en alguna ocasión la manera en que inicio en este negocio, “él sabía de una familia de apellido Flores, que venían de Tehuacán, Puebla, los cuales presentaban el espectáculo de lucha libre en unas carpas que instalaban en la calle de Arista en el centro de la ciudad”.

Sin embargo, las autoridades de ese tiempo se ensañaron con estas personas,  hasta acabarlos y así terminaron las funciones de lucha libre; en aquel entonces era gobernador del Estado Manuel Cabrera Carrasquedo, y fue él quien extendió un decreto, el cual prohibía  la presentación del espectáculo de la lucha libre en la entidad.

Tiempo después, la intervención de Manuel Humberto Siordia, fue clave para este deporte en Oaxaca, ya que solicitó al entonces gobernador Rodolfo Brena Torres, la derogación del decreto de la administración anterior, la cual fue atendida y a manera de convenio, debería proporcionar el 15 % de ingresos por función.

Lo anterior,  para destinarse al Instituto Mexicano de Protección a la Infancia (IMPI), lo que hoy conocemos como sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), estatal. 

Mencionó: “fue en ese entonces que Manuel Humberto Siordia (q.e.p.d.) y Miguel Nájera (Cocoliso Nájera), luchador y socio,  se entrevistaron con Salvador Lutteroth González, importante empresario dentro de la lucha libre nacional, para contratar un programa de lucha libre y presentarlo en lo que se llamó “Arena Oaxaca”, hoy Casa de los Deportes”.

En dicho recinto desfilaron las grandes estrellas del pancracio como “El Santo” el enmascarado de plata, “Blue Demon”, “Black Shadow”, “Huracán Ramírez”, “Cavernario Galindo”, “Kalorff Lagarde”, “Ray Mendoza”, “Rayo de Jalisco”, “El Enfermero”, “Doctor Wagner, “René Copetes Guajardo”, “Dorrel Dixon, “Ham Lee”, “Los hermanos Espanto” así como los internaciones “Tito” Copa y Beny Galán cuando era campeón mundial de peso medio, y varios más.

La Arena Oaxaca fue en su tiempo un local en el que tanto se presentaban funciones de lucha libre como de box, donde tanto grandes y chicos disfrutaron de las grandes emociones de estos deportes, que era la manera de entretenerse.