Oficios resisten la pandemia; el COVID-19 incluso aumentó la demanda

Pocos lograron conservar su fuente de ingresos
EMILIO MORALES EMILIO MORALES

El efecto COVID-19 trajo una ola de desempleo a Oaxaca.

El confinamiento al que gran parte de los ciudadanos, tanto a nivel global, como nacional y estatal se sometió tras el brote y propagación de COVID-19, trajo consigo consecuencias de todo tipo, pues mientras algunas personas se quedaron sin empleo, otras tantas lo mantuvieron e, incluso, hubo otras que lo vieron aumentado.

Las autoridades determinaron que los negocios en donde se realizaban actividades consideradas como no esenciales debían cerrar u operar de manera distinta a lo habitual. Con restricciones y extremas medidas sanitarias, una gran cantidad de establecimientos implementó nuevas reglas como el servicio sólo para llevar o la dosificación de clientes al interior del local.

Por otra parte, algunos negocios, principalmente operados por sus propietarios, y oficios que no implican riesgo, lograron mantenerse. Casos como el de la albañilería o el arreglo de ropa en un pequeño taller de costura, dan testimonio de que la COVID-19  no logró tirar por completo a la economía.

“Pues le seguimos dando; no paramos, en febrero más o menos comenzamos a pegarle y en plena pandemia echamos la primera loza. Apenas hace un par de semanas echamos la segunda”, comenta el maestro ‘Chino’ respecto a que él, junto con su gente, afortunadamente no perdió su trabajo.

“También fue cuestión de aquí del patrón, del dueño de la casa, que nos dijo que no paráramos y pues nosotros no nos podíamos dar el lujo de parar; al contrario, lo que queremos es chamba porque la situación económica no da”, añadió.

En el mismo sentido, la señora Esther, dedicada a componer ropa en su taller, reconoció que dentro de todo lo malo que trajo esta pandemia, ella se vio beneficiada, ya que a pesar de mantener cerrado su negocio, sus vecinos, conocidos y recomendados la buscan en su casa para contratar sus servicios.

 

“A mí al contrario, me ha estado yendo un poco mejor; claro, se agradece que haya pasado esto, no lo de la enfermedad, por supuesto que no, pero el verme beneficiada porque la gente está más tiempo en casa y a lo mejor pues se da tiempo para acomodar y sacan su ropa que ya no usaban y por lo que sea me la traen”, dijo.

“Gracias a Dios hemos tenido más trabajo y bueno, también gracias a la gente que me busca aun sabiendo que está cerrado; lo bueno pues que el local está aquí en la casa y a cualquier hora me encuentran”, añadió.

Una bendición

“En tiempos como estos, tiempos difíciles, tener un trabajo es una bendición, o un oficio incluso, porque no se queda uno parado, viendo. Al contrario, se pone uno a trabajar, a buscarle y a seguir, porque nadie nos va a regalar el taco”, asegura la señora Esther.

Por su parte, el maestro ‘Chino’ valora el hecho de que su obra en la casa que construye no se haya parado, pues más allá de la afectación que pudiera tener él directamente, le preocupa lo que hubiera pasado con la gente que depende de él.

“Ahora sí que no nada más soy yo, en total somos 5 los que andamos aquí porque nos dijeron ‘saben qué, la necesitamos para tal fecha, en esta fecha debe estar ya terminada’ y pues imagínate que nos mandan a descansar; deja tú uno, ahí traigo un chalán que acaba de ser papá y si se queda sin chamba, ¿qué hace'”, menciona.

Negocios cerrados, cortinas abajo, poca gente en las calles y en los establecimientos, así como caídas en las ventas de los comercios, fueron algunos de los síntomas más recurrentes a causa del efecto COVID-19 en Oaxaca. Ello implicó que muchas personas se quedaran sin trabajo debido a la baja en las actividades económicas.

Los que se salvaron valoran aún más el hecho de seguir activos y generando recursos para solventar sus gastos. “Es difícil, sí es muy difícil pero  hay que sacar lo positivo de esto y no renegar, al contrario, agradecer porque para muchos puede ser una nueva oportunidad”, concluyó la señora Esther.

Hasta ahora, en la capital oaxaqueña se mantienen las medidas sanitarias aplicadas por las autoridades y la entidad continúa en semáforo rojo para el Gobierno Federal, por lo que los negocios seguirán operando como hasta ahora y los ambulantes del primer cuadro de la ciudad regresarán de manera paulatina.