El general Francisco Villa

MISCELÁNEA

Cuando llegué a esta nueva patria, hace cuarenta años, en un puesto de periódicos de la Colonia Roma del entonces Distrito Federal. encontré el tomo 1 de México Insurgente, escrito por John Reed y publicado por el Sistema de Transporte Colectivo (Metro). Ya había leído del periodista estadounidense Diez días que conmovieron al mundo, su extraordinaria crónica de la Revolución Rusa (“tal como yo la vi”, apunta el autor en el prólogo), elogiada por Lenin.

En México Insurgente volví a encontrar al periodista presente, al testigo inmediato, a veces protagonista, del relato narrado con maestría. A través de su crónica aguda, supe de la inteligencia, el sentido común y sensibilidad social del general Francisco Villa, conocimiento que completaría luego con la lectura de la magna obra de Paco Ignacio Taibo II.

Al recordar el 142° aniversario del natalicio del gran revolucionario, lo evocamos con testimonios de John Reed.

* Villa vivió en El Paso, Texas, y salió de allí en abril de 1913, para conquistar a México con cuatro acompañantes, llevando tres caballos, dos libras de azúcar y café y una de sal.

* La gran pasión de Villa eran las escuelas. Creía que la tierra para el pueblo y las escuelas resolverían todos los problemas de la civilización. Las escuelas fueron una obsesión para él. Chihuahua tiene una población menor de 40,000 personas. En diversas ocasiones, Villa  estableció más de cincuenta escuelas allí.

* Por largo tiempo, Villa había deseado ansiosamente tener una educación. No perdió el tiempo en lamentaciones ni intrigas políticas. Se puso a estudiar con todas sus fuerzas para aprender a leer y escribir. Villa no tenía ni la más mínima base para hacerlo. Hablaba un lenguaje ordinario, el de la gente más pobre, el del llamado pelado. A los nueve meses podía escribir regular y leer los periódicos.

* Villa no bebe ni fuma, pero a bailar no le gana el más enamorado galán en México.

* Se han esparcido muchas historias sobre las violaciones de mujeres  por Villa. Le pregunté si eran verídicas.

- Nunca me he molestado en desmentir esos rumores -dijo-. Dígame: ¿ha conocido alguna vez a un esposo, padre o hermano de una mujer que yo haya violado? ¿O siquiera un testigo?

* Villa, que nunca había oído hablar de las Reglas de la Guerra, llevaba en su ejército el único hospital de campaña, como no lo había llevado nunca ningún ejército mexicano.

* Los soldados lo idolatraban por su valentía, por su sencillo y brusco buen humor. Lo he visto con frecuencia cabizbajo en su catre, dentro del reducido vagón rojo en que viajaba siempre, contando chistes familiarmente con veinte soldados andrajosos tendidos en el suelo, en las mesas o las sillas.

* Era conocido en todas partes cómo El Amigo de los Pobres. Fue una especie de Robin Hood mexicano.

Textos tomados de México Insurgente; John Reed, Ediciones Gandhi.

EX LIBRIS

Pancho Villa, una biografía narrativa

En esta biografía, la más completa y famosa del general revolucionario, el escritor Paco Ignacio Taibo II cuenta la vida de un hombre que solía despertarse, casi siempre, en un lugar diferente del que originalmente había elegido para dormir.

Tenía este extraño hábito porque más de la mitad de su vida adulta, 17 años de los 30 que vivió antes de sumarse a una revolución, había sido prófugo de la justicia, bandolero, ladrón, asaltante de caminos, cuatrero. Y tenía miedo de que la debilidad de las horas sueño fuera su perdición.

La travesía de Villa, temeraria y desmedida, saturada de hechos heroicos y trágicos, siempre ha sido un símbolo atemporal de la Revolución mexicana. Este libro, escrito con el estilo vibrante de Taibo II, relata las peripecias desde los detalles más extravagantes hasta los momentos más trascendentes de un hombre sagaz, abstemio, de mirada magnética, cuya única ley era la que se daba a sí mismo.

Esta biografía narrativa es fiel al espíritu villista: “Se usa primero ésta”, decía Pancho señalando la cabeza, “Y luego éstos”, tomándose los testículos.

A propósito de este libro, Paco Ignacio Taibo le comentó al periodista Luis Hernández Navarro, del diario La Jornada: “Traté de responder al reto de un personaje que resulta tan atractivo desde el punto de vista literario, y al que no puedes tratar con las armas de la literatura sino con la sobriedad de la biografía.

“Por último, está su pinche carisma. Villa me ha venido persiguiendo durante muchísimos años. Durante ese tiempo conté una pequeña historia aquí, narré una anécdota allá, pero el miedo me impedía escribir una historia como ésta. Desde que escribí la biografía del Che ya sabía lo que era hacer una biografía de un personaje tan complejo y tan rico. Sabía que me iba a encontrar con el pantano, como me lo encontré, y que le iba a tener que dedicar muchos años de mi vida para salir de él. De hecho me tomó cuatro años terminar el libro, desde que empecé a trabajar la biografía como tal hasta que lo entregué a la editorial”.

“Cuando empecé me di cuenta de que tenía que perderle el miedo, que Villa estaba sin contar desde una perspectiva como en la que yo quería contarlo; que el personaje, a fuerza de tantas historias acumuladas, tantos mitos, tantas leyendas negras, tanta historia oficial, se había perdido. Había un cúmulo de información contradictoria sobre él, de leyendas confrontadas, de anécdotas sueltas, de folclor, que no amarraban la historia del personaje. Fue así como tuve la seguridad para clavarme en el experimento y meterme en esta historia tan peculiar.”

(Pancho Villa, una biografía novelada; Paco Ignacio Taibo II, editorial Planeta, Ciudad de México, 2006).

MEMENTO

4 de junio de 1845: Se convoca a la Nación a la defensa de la soberanía nacional.

5 de junio: Día Mundial del Medio Ambiente.

5 de junio de 1878: Nace el general Doroteo Arango Quiñones, popularmente conocido como Francisco «Pancho» Villa.

5 de junio de 1898: Nace el poeta Federico García Lorca.

7 de junio: Día de la Libertad de Expresión.

8 de junio de 2004: Muere el filósofo mexicano, profesor e investigador Leopoldo Zea.

9 de junio de 1974: Muere el escritor y diplomático guatemalteco Miguel Ángel Asturias.
10 de junio de 1971: Una manifestación estudiantil es disuelta violentamente por el grupo parapolicial Los Halcones.

RECUADRO

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