Desempleados marmoteros, bailarinas y moneros de calenda en Oaxaca

Es ya el mes de junio, tiempo de graduaciones, reuniones, bodas y por supuesto fiesta, mucha fiesta; todos esos eventos, claro, implican calenda, como lo dicta la tradición en Oaxaca.

Sin embargo, 2020 tenía planes diferentes a los de la gente; y con el brote y posterior propagación del coronavirus (COVID-19) a nivel mundial, llegaron las medidas sanitarias y las restricciones; entre ellas, la suspensión y cancelación de eventos masivos.

Estas determinaciones implicaron la no realización de fiestas y por supuesto calendas como prevención ante el crecimiento en el número de contagiados. Los daños colaterales saltaron de inmediato, pues fue mucha gente la que, con la cancelación de los eventos, se quedó sin empleo.

“Hemos cambiado las fechas, llevamos aproximadamente ya tres meses sin ofrecer un servicio de calenda. Empezamos a suspender lo que fue más o menos por febrero; sobre todo marzo, abril y mayo fue que suspendimos; junio, julio igual como que no tenemos ya nada de eventos; en agosto menos”, comentó David López Santiago, de Monos de Calenda.

Cadena de afectaciones

En la misma situación se encuentra el señor Manuel Ríos, organizador de calendas y eventos sociales, quien lamenta lo difícil que es estar sin su principal fuente de trabajo y, por tanto, de ingresos.

“Nos afectó no solamente a los organizadores de calendas, sino a marmoteros, faroleros, chinas, todo. Tanto en lo económico, como en lo emocional y hasta culturalmente; nosotros ya teníamos ciertas calendas, ya estábamos preparando todo para ver quién iba a cuál calenda y lo que íbamos a hacer”, dijo.

Respecto a cómo han logrado salir adelante en medio de toda esta situación de encierro, aislamiento y sin contacto social, su materia prima, los calenderos señalan que, como cualquier otra persona, tienen gastos que solventar pese a no laborar.

“Ha sido bien complicado porque tenemos guardado un poco de ahorros, sin embargo pues ya nos lo estamos gastando. Para obtener un poquito de recursos estuvimos vendiendo las fotografías de nuestros eventos con nuestros clientes de años anteriores como 2018, 2019, para ayudarnos un poco”, cuenta David.

Y da una muestra de que, por la pandemia, se sufre. “Es bien complicado porque, por ejemplo, sacamos un vehículo a crédito y tenemos que seguir pagando a pesar de no tener trabajo”.

 

El mismo dolor

Por su parte, don Manuel detalla una situación similar; la cosa no es muy diferente, pues al dedicarse casi a lo mismo, el dolor es parecido.

“Pues ahí andamos, buscándole por otro lado, no por donde nos gustaría o a lo que nos dedicamos, pero ahí vamos; aunque es difícil porque ahorita no hay trabajo y los pocos que están empleando, pues nomás son dos o tres días, los demás a descansar”, afirma.

Haciendo un resumen de la situación del coronavirus en Oaxaca y el daño que causó en el sector de los eventos sociales, David y don Manuel coinciden en puntos clave: hubo impacto económico negativo y las calendas ya no volverán a ser lo mismo.

“Va a cambiar la esencia de las calendas, va a cambiar todo porque, pues sí estamos pensando nosotros en esa alternativa de usar cubrebocas y que todos los bailarines tengan que usar cubrebocas para dar un poquito de más seguridad a los festejados e invitados”, señala David.

Mientras don Manuel asegura que “económicamente nos dio en la torre todo esto delcCoronavirus”.

Lo que viene

Pese a lo difícil de la situación, rendirse no es una opción y hay que seguir; ya sea en octubre o el año que viene, los calenderos miran al futuro inmediato para mover sus fichas. 

“Agendados tenemos a partir de octubre, más o menos. De hecho teníamos como 2 o 3 calendas en junio, julio, pero nuestros clientes nos han dicho que lo más seguro es que las van a cancelar o que se van a esperar; fuera de eso, no hay fecha para regresar”, revela David.

Y añade: “normalmente en las calendas hacemos dinámicas e igual las vamos a suspender; para bailar hacemos dinámicas donde toman de la mano las chinas a los novios o a los invitados para ponerlos a bailar. Eso lo pensamos suspender por el momento”.

Así, con restricciones serán las nuevas calendas.

“Como le digo, al no haber quien baile monos, pues no hay quien haga monos; al no haber calendas, pues no hay quien lleve monos; al no haber calendas no hay quien haga marmotas. ¿Para qué hacerlas? ¿Para tenerlas guardadas? Quienes hacen el folclor, quienes ponen la alegría, son las mismas personas que están detrás de los monos. Mientras no haya quien quiera casarse, mientras no esté la iglesia al cien, pues no va a haber calendas”, sentencia don Manuel.

Y, tajante, concluye que “es desesperante ya no estar en movimiento ni nada, eso nos da vida entre lo cotidiano, la rutina; además de trabajo, es una sana diversión”.

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meses llevan sin trabajo los calenderos

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calendas tenían en junio y cancelaron