Se fue el "Mil usos": muere el primer actor Héctor Suárez

CIUDAD DE MÉXICO.- El primer actor Héctor Suárez falleció ayer a los 81 años de edad, tuvo una trayectoria artística de más de 60 años, incursionando en el teatro, el cine, la televisión e incluso en la sátira política.
 
 El actor y comediante nació el 21 de octubre de 1938, en la Ciudad de México, y fue en la década de los 60 cuando incursionó en el llamado teatro de tesis, tras haber tomado clases de pantomima con el reconocido mimo Marcel Marceau.
 
 Suárez participó en melodramas de autores como Franz Kafka, August Strindberg y Eugene Ionesco, junto a intérpretes como Susana Alexander, Héctor Bonilla, Alejandro Jodorowsky y Alfonso Arau.
 
 En 1964 incursionó en el cine, con la cinta El Asalto, y ganó su primer Premio Ariel en 1971 por la cinta Mecánica Nacional, del cineasta Luis Alcoriza.
 
 Una de sus últimas participaciones en cine ocurrió en la cinta Mentada de Padre, de Mark Alazraki y Fernando Rovzar.
 
 En televisión participó en los programas cómicos ¿Qué Nos Pasa? y Verdá o Fixión, en los que creó personajes recordados como 'Flanagan', un amante del rock; 'Doña Zoyla', una madre manipuladora; 'El No hay', el trabajador de una tienda y 'El Burócrata', un trabajador de gobierno que no daba soluciones a los problemas de la gente.
 
 Suárez también participó en el género de las telenovelas, aportando a proyectos como Velo de Novia, Gotita de Amor, El Derecho de Nacer, Una Segunda Oportunidad, entre otras.
 
 En 2013 fue homenajeado por la cadena Comedy Central, siendo el primer comediante latinoamericano en participar en el show Roast Comedy Central.
 
 Durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, Suárez denunció que él y su familia habían recibido amenazas de muerte, luego que lanzara un sketch en el que le pedía al mandatario que dejara el cargo. La denuncia fue presentada ante la Procuraduría General de la República (PGR).
 
 En cuanto a su vida personal, Héctor Suárez primero estuvo casado por 36 años con la presentadora de televisión Pepita Gomís, con quien tuvo dos hijos: Héctor Suárez Gomís y Julieta Suárez Gomís.
 
 Posteriormente, se casó con Zara Calderón, con quien tuvo dos hijos más: Rodrigo Suárez Calderón e Isabella Suárez Calderón.

La carta del adiós

Héctor Suárez Gomís compartió una carta de despedida para su padre, Héctor Suárez, quien falleció a los 81 años de edad.
 
"Esta será la primera de muchas cartas mías que ya no vas a leer. Estoy totalmente roto y me invade un gran dolor. Han pasado apenas unas horas y de momento, lo que más extraño; es tu olor. De niño cuando me abrazabas, tu olor se me quedaba impregnado durante horas. Además de sentir seguridad y todo tu amor, siempre, en cada abrazo; me sentía protegido cuando te olía. Cuando me dabas las buenas noches, los buenos días, en nuestros saludos y nuestras despedidas; además de abrazarte y darte un beso, me encantaba olerte.

"Hace cinco años fue la primera operación y recuerdo que cuando llegaron por ti para llevarte al quirófano, me invadió un miedo terrible porque existía la posibilidad de no volverte a ver y al abrazarte, respiré muy profundo para que nunca se fuera de mí ese olor... ¡El olor de mi papá! En total fueron 15 operaciones y en las 15, hice exactamente lo mismo: antes de que te llevaran al quirófano, te daba un beso, te abrazaba y respiraba muy profundo para quedarme con tu olor... y hoy que me despedí de ti para siempre; lo hice por última vez.

"¿Qué se hace cuando tienes así de roto el corazón? ¿Llorar? ¡No he parado de hacerlo! ¿Qué se hace cuando tu héroe ha dejado de existir? ¿Qué voy a hacer mañana cuando quiera mandarte un mensaje escrito o uno de voz? ¿Cómo le explico a Pablo que ya no va a volver a ver a jugar con su abuelo? ¿Qué va a hacer Ximena con ese encargo que ya nunca te podrá dar? ¿Cómo hago para dejar de sentir tanto dolor?

"Hace exactamente un año estabas en el hospital, te iban a quitar el riñón izquierdo y te marqué a tu celular para decirte que no te perdieras la pelea de Andy Ruiz que yo acababa de ver en vivo. ¿Te acuerdas? ¡Te acabas de ir para siempre y ya estamos hablando de box! Así será de ahora en adelante, voy a platicar contigo y me vas a responder en mi mente. No sé cuánto tiempo tarde en adaptarme a nuestra nueva forma de comunicarnos, pero lo voy a hacer todos los días y a todas horas. Me hará mucha falta verte, oírte, sentirte, tocarte, abrazarte, besarte y lo que más extraño ahorita; es no poder olerte.

"¡Gracias por ser mi papá!"