Eulogio Ibáñez, el oaxaqueño que la rompió en Tlaxiaco y llegó hasta Pachuca

Jugó con los Tuzos del Pachuca y los Chapulineros de Oaxaca

Eulogio Ibáñez “nació” con un balón pegado al pie.

Desayunaba, comía y cenaba futbol en su natal Tlaxiaco, donde dio a conocer su capacidad para jugar.

“El futbol es hermoso y más cuando lo juegas sin ambicionar nada, y llegas al futbol profesional, es como tocar el cielo y formar parte de esas estrellas que de niño las ves inalcanzables”.

Eulogio Mariano Ibáñez Carrizosa recuerda que su etapa como jugador profesional fue maravillosa, pero una de las mejores fue cuando lo llamaron a integrar la selección juvenil de la segunda división. 

El hijo de Eugenio Ibáñez Torres, de 102 años de edad, y Clemencia Carrizosa Hernández, con 90 años de dad.

“Mi infancia la viví en Tlaxiaco donde estudié la primaria en escuela José Domingo Vásquez, donde conocí el futbol, pues integré la selección de la categoría 10-12 años que participaba en los aniversarios de las distintas escuelas primarias de la región”, recuerda.

La secundaria la estudió en la Técnica número 36, donde también tuve la fortuna de conformar el equipo de la escuela que participaba en torneos de la feria anual de Tlaxiaco y a veces salíamos a jugar a Nochixtlán.

COMIENZA SU AVENTURA

Para 1980, con 13 años de edad comenzó a jugar en un equipo de la categoría libre de la Liga de Tlaxiaco que llevaba por nombre Vetlax, que lo integraban sus tres hermanos, primos y sobrinos, adquiriendo mayor experiencia.

Con 15 años, lo llaman para formar parte de la selección de Tlaxiaco, y disputar el torneo donde Tlaxiaco es elevado a ciudad, siendo ahí sus primeros roces que ya denunciaban de su gran potencial futbolístico.

Con el CBTIS, en 1987, participa en la fase estatal de futbol que se llevó a cabo en la ciudad de Oaxaca, logrando el campeonato en encuentro disputado en el estadio del Tecnológico de Oaxaca.

Cosa curiosa -relata- ya que se encontraban jugadores del equipo del Deportivo Oaxaca incluido su entrenador que era Jorge “Coco” Gómez, me vieron jugar y al final del evento, Jorge me invita a integrarme al equipo del Deportivo Oaxaca.

ENTRA EL FUTBO PROFESIONAL

Los Chapulineros del Deportivo Oaxaca firman a Eulogio en 1988, para tener sus primeros roces en la segunda división A del futbol profesional de México

Ahí jugó con Carlos Vega, Gustavo López, Julio Girón, César Pacheco, Carlos Ayala, Antonio Maza, el Halcón Peña, Panchillo Hernández y Eduardo Torres.

También estaban el Cadete Salazar, Quintana, Sergio Pérez, Martín Hernández, el Martillito, Florentino “el Negro” Santander, entre otros.

Para la temporada 88-89 son dirigidos por Salvador “Chava” Reyes, y 89-90 por Juvenal Martínez Falcón; en el 90-91 llega Roberto Castellanos, y en 91-92 Cesáreo Victorino (+), entrenador que deja el barco a media temporada y regresa Roberto Castellanos con quien se logra el campeonato.

“Antes, en 1990 formó  parte de la selección nacional juvenil de la segunda división, por lo que tenía que viajar a Guadalajara cada ocho días llegando bajo la dirección técnica de Ignacio Martínez, para luego de esa etapa me envían a probarme al equipo Santos de Torreón, pero no paso de ahí.

SU AVENTURA EN PACHUCA

Fue en la temporada 1992-1993 que es vendido a Pachuca, al cual se va sin saber nada sobre su traspaso y sin recibir de ello un solo quinto, pues nunca supo las condiciones de su venta.

Entregó bajo las órdenes de Benjamín Fal, e Ignacio “el Gallo” Jáuregui, y para su mala suerte le toca en esa temporada descender con el equipo.

Para al siguiente temporada contratan a Diego Malta para buscar el ascenso, pero fracasó en su intento y es sustituido para la temporada 1994-1995 por Carlos de los Cobos.

“Las cosas estaban muy difíciles en el equipo, y es cuando los directivos deciden mandarme en la temporada 95-96 al Real Hidalgo, que era la filial de Pachuca y estaba participando en la segunda B; fue ahí que ya no veía mucho porvenir, además de juntarse con las constantes lesiones que ya comenzaba a sufrir, eso marcó mi retiro del futbol profesional”, anota.

SU REGRESO A OAXACA

Se regresa a su querida Oaxaca, donde le da continuidad a sus estudios, recibiéndose como Licenciado en Administración en la UABJO, donde integró la selección universitaria.

Su carrera futbolística como activo finaliza jugando en la categoría de veteranos con los equipos Universidad y Zapatoc, y en clásicos con Zaachila, y dedicarse a la formación de niños a abrir en 2011 su escuela de futbol en su tierra natal, misma que deja al someterse a una operación de rodilla.

Por lo que en el 2013 inicia su proyecto para conformar en esta ciudad la escuela de futbol CEFORMA con la que hasta le fecha continúa, llevando a cabo la formación de niños quienes ponen a prueba las enseñanzas en la Liga de futbol Infantil Juvenil y Femenil San José de Calasanz.