Surge monopolio crematorio en la Ciudad de Oaxaca

Hasta 18 mil pesos incineración de cuerpos con COVID-19

La letalidad con la que avanza la COVID-19 sorprendió a 250 mil pobladores de Oaxaca de Juárez con sus cinco panteones principales sin espacio para una fosa más y el servicio de cremación limitado a una sola empresa con hornos propios, lo que puede llevar a encarecer el servicio hasta los 18 mil pesos.

Antes de la contingencia, en Valles Centrales existían tres empresas funerarias que con hornos propios realizaban la incineración de cadáveres. 

Fue a finales de abril, en plena pandemia, cuando una de ellas, cuyo horno se instaló desde el 2017 en el municipio de San Pablo Etla, fue clausurada por la autoridad municipal.

Un mes después, el horno crematorio de una segunda empresa fue suspendido temporalmente por las autoridades de Tlalixtac de Cabrera, favoreciendo de manera indirecta un monopolio.

Eber Rodríguez, gerente de la funeraria cuyo horno crematorio fue suspendido el jueves 28 de mayo por la autoridad municipal, coincidió con el representante legal de Central de Servicios Funerarios, José Aldivar Ríos, que la cancelación del servicio de cremación obedece al miedo y la ignorancia.

Si una persona llama o acude a las distintas funerarias a solicitar el servicio de cremación, en algunos casos recibirá la advertencia de que sólo existe un horno crematorio en la zona metropolitana e incluso sugieren ir directamente con la empresa que por el servicio completo cobra en promedio de 14 mil 500 pesos.

En otras funerarias, además de hacer la aclaración de que no cuentan con horno propio, el costo puede bajar a 13 mil 871 pesos, pero en otros casos encarecerse hasta 18 mil pesos, 24 por ciento más caro que con la única empresa que realiza el proceso de cremación de manera directa.

El problema que se acerca

De las 164 defunciones por COVID-19 reportadas ayer, 30 ocurrieron en personas con residencia en el municipio de Oaxaca de Juárez, pero a decir del director de Servicios Municipales del Ayuntamiento, Humberto Benítez Contreras, de éstas no han recibido alguna solicitud de fosa en alguno de los cinco panteones que administran.

“Quizá la gente ya sabe que no tenemos fosas disponibles”, dijo antes de advertir que con el incremento de contagios la disposición de un espacio final para cadáveres con un diagnóstico positivo de COVID-19 va a representar un problema mayúsculo.

“Suponemos que las personas que han fallecido en COVID-19 la mayoría son de fuera y se los llevan a su lugar de origen, no hemos tenido petición para inhumar”.

La única opción, dijo, son sólo nichos disponibles en el Panteón San Miguel para las urnas con las cenizas de la persona fallecida.

El trámite y uso de ese pequeño espacio dispone el pago de 5 mil pesos al ayuntamiento, sin considerar el proceso de cremación en sí.

Alto costo

La titular de la Oficina de Defensa del Consumidor Zona Benito Juárez, María de Lourdes Santiago Cruz, reconoció que si bien la única empresa en la zona metropolitana con horno propio no ha incrementado sus precios, si representa un gasto oneroso para la población. 

“A la familia que perdió un familiar por COVID-19 se le da una doble carga. Primero el fallecimiento y ahora el pago del servicio de cremación al que se ven obligados por la saturación en los panteones”, detalló.

De manera directa o llevando el cuerpo a hornos crematorios en Tehuacán, Puebla, la COVID-19 ha hecho que el flujo de cadáveres por incinerar esté en aumento.