Luto en el futbol oaxaqueño, muere Roberto Cadena García

“El portero no nace, se hace”

Se adelantó en el camino pero dejó un legado…

Roberto Cadena García no únicamente labró un camino sólido como guardameta en el futbol amateur de Oaxaca en su faceta de jugador sino que transmitió e inspiró el gusto por esta difícil pero apasionante posición en su hijo y en nuevas generaciones.

Cristian Cadena Soto, luego de militar incluso en el sector profesional de tercera y segunda división y en la más alta exigencia del balompié de aficionados, en el 2016 inspirado por su padre y al lado de su hermana Roxana, jugadora del equipo campeón nacional del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO), emprendió el proyecto de la apertura de la Escuela de Porteros Cadena.

Esto, en el Polideportivo Venustiano Carranza, y por supuesto, contando con la guía y experiencia en la especialidad, del jefe de la casa.

Sin duda, una innovación, ya que previo a ello no existía una escuela organizada para la enseñanza técnica de pararse bajo los tres palos.

La herencia en la familia fue transmitida desde el abuelo José en Santo Domingo Tehuantepec, Istmo, Oaxaca.

Luego, Roberto Cadena García desde los 12 años de edad siguió la tradición. Así, Christian, a partir de los cuatro años ya estaba desempeñándose bajo el marco.

“No es una posición fácil, el guardameta puede ser la figura en casi en todo el partido pero sobre el final puede equivocarse y pasar de héroe a villano”, recordó Roberto Cadena García en entrevista con Xtremo Noticias en aquel año de la creación de tal proyecto.

Cabe mencionar, que el originario de la región del Istmo cambió su residencia a la ciudad de Oaxaca a los 18 años de edad para estudiar la carrera de arquitectura.

"Jugar en la portería es un privilegio. Dicen que para ser portero hay que estar un poco loco. Y ojalá contagiemos de toda esta bella locura a más niños y jóvenes y puedan llegar muy alto, hasta donde estén sus sueños, en esta maravillosa posición”, añadió el que fuera guardameta de equipos como equipos Perseverancia y Prepa en la popular y afamada categoría Mayor A.

LA HERENCIA

Christian Cadena Soto, por su parte, siguió los pasos de su padre en el marco y tuvo la oportunidad de jugar durante siete años en el nivel profesional como portero en los clubes Puebla, Necaxa y Pachuca, en tercera y segunda división.

Luego sería portero de los Tigres Dorados de MRCI, con el que obtuvo dos títulos en el futbol de categoría mayor A, circuito donde también militó con diferentes escuadras como Ramos.

Con base en la experiencia de su formación y consciente de que no existe un proceso donde se le enseñe al portero cómo pararse en el marco, caer, volar, salir en los tiros de esquina, armar su barrera en los tiros de castigo, etcétera, crearon este novedoso proyecto, bajo el lema: "El portero no nace, se hace".

El trabajo no sólo es futbolístico; a través de esta especialidad se busca reforzar valores en los jóvenes y su carácter para ir en busca de sus objetivos dentro y fuera de la portería.

“Trabajamos coordinación, reacción; el aspecto muscular, técnico; trabajo con los pies, con las manos, despejes; cómo recostarse y cómo caer porque en general el portero en Oaxaca no tiene lecciones de este tipo y se crea a como le gritan", explicó Christian.

Detalló que los jóvenes y adultos se trabaja fuerte el aspecto físico. Y con los niños el enfoque es más coordinación y recreación.

Éste último aspecto está a cargo de la mujer de la dinastía, Roxana Cadena Soto, quien es integrante de la selección de futbol femenil de Instituto Tecnológico de Oaxaca(ITO), conjunto con el que fue campeona del Nacional de Tecnológicos en el 2015, ostentando también tres subcampeonatos.

Ella no es portera pero juega futbol desde los cinco años de edad, contagiada por el ambiente futbolístico de su padre y hermano.

En la denominada Escuela de Porteros Cadena se forman en categoría infantil niños de los 7 a los 12 años de edad, juveniles de los 13 a los 21, así como adultos.

PRESENCIA FEMENINA

Por supuesto, las mujeres están presentes en este proceso.

Las porteras de las selecciones del Tecnológico de Oaxaca y de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) como Mónica Galán y María Jimarez, han formado parte de este centro de enseñanza.

“Eso de ser único en la posición, incluso de tener un uniforme diferente, me llamó mucho la atención.

“No es fácil esta responsabilidad. Como dicen por ahí, sólo los valientes se atreven a asumirla. Un error y somos villanos. Podemos ser héroes también. Cuando te gusta mucho tu posición, no se complica, por el contrario, es agradable”, comentó Mónica Galán.

María Magdalena Jimarez tiene nueve años asumiendo la responsabilidad de evitar que el equipo rival rompa el cero en el marcador.

“Es una posición única, el portero es uno de los líderes en el campo; esta posición representa una gran responsabilidad pero es de las más hermosas en el futbol.

“Un error del delantero pudiera no ser tan grave como la de un portero porque falla y se convierte en un gol en contra. Eso es también lo maravilloso porque puedes mejorar cada día”, comentó la entonces estudiante de Ingeniería Química en el Tecnológico de Oaxaca.

TRABAJO PROFESIONAL

Este nuevo centro de formación de porteros surgió con el reto no sólo dotar de jugadores de esta posición a clubes de diferentes ligas y categorías del sector amateur, sino de formar a guardametas para el nivel profesional.

Por ello, se trazó un programas de micro y macro-ciclos, con entrenamientos de tres días por semanas, con sesiones de dos horas cada una.

DEJANDO LEGADO

Para Roberto Cadena, los alcances que los porteros del proyecto puedan conseguir, “dependerá del sueño que cada alumno tenga”.

Una gran satisfacción representó para él compartir la experiencia de más de 30 años como portero, los cuales le costaron un enorme trabajo, incluso de leves lesiones, ya que, recordó, en su época la mayoría de campos era de tierra con piedras.

“Anduvimos en canchas de todo tipo, anteriormente en el Venustiano Carranza no era tan fácil lanzarse y ahora se tiene un mejor espacio-polideportivo, y hay que aprovecharlo”, mencionó ya que la escuela se inició con sede en una de las canchas de pasto sintético.

Christian Cadena, a su vez, recordó que anteriormente en el futbol llanero “se elegía al gordito o al que menos jugaba para mandarlo a la portería”,

Ahora se ha empezado a reconocer la importancia de la posición y puntualizó que esta posición requiere de capacitarse. “Todo es distinto, hasta el uniforme es diferente. Por eso hemos abierto este espacio”, mencionó.