Golpe a Casas de Mujeres Indígenas por recorte presupuestal

El recorte de recursos a las Casas de las Mujeres Indígenas y Afromexicanas, dejó en indefensión a las usuarias de municipios con Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), quienes no sólo han visto frenada la atención psicológica sino el acompañamiento jurídico a sus denuncias.

La situación es preocupante, señala Josefa Calderón, integrante del Colectivo Mujeres de la Llanada Unidas por la Equidad de Género y la No Violencia, la cual opera la Casa para el Desarrollo de las Mujeres Afromexicanas, ubicada en Santa María Cortijo, región Costa, pues al menos dos de las usuarias enfrentan riesgo de feminicidio.

“En la zona afro hay mucha violencia y si se está dejando de atender parte de la población, no estamos cumpliendo con el objetivo para lo cual fue construida la casa”, expuso.

En específico, la Casa para el Desarrollo de las Mujeres Afromexicanas atiende siete municipios de la zona conocida como La llanada (Santo Domingo Armenta, Santiago Tepextla, Santiago Llano Grande, Mártires de Tacubaya, San Juan Baustista Lo de Soto, Santa María Cortijo y San José Estancia Grande), así como de Pinotepa Nacional, Santiago Jamiltepec y Tututepec, los tres con AVGM, además de San Miguel Tlacamama, Pinotepa de Don Luis y San Pedro Jicayán.

La asociación había presupuestado ejercer en este año 699 mil 900 pesos para solventar becas, actividades sustantivas, mantenimiento del inmueble y pago de servicios, gastos de operación, papelería y consumibles de cómputo, así como gastos médicos.

A medio año, no ha sido suministrado ni un peso.

Violencia contra las mujeres

Josefa Calderón, así como el resto del equipo del Colectivo Mujeres de la Llanada Unidas por la Equidad de Género y la No Violencia, en total 16 mujeres defensoras de derechos, tuvieron que cerrar el lugar y brindar atención en la medida de sus posibilidades y con sus propios recursos, sin embargo, no ha sido suficiente debido a la demanda de la población, tan sólo el año pasado, el primero de su existencia fueron atendidas mil 500 mujeres.

“No podemos abrir la casa, si lo hacemos la gente llega a solicitar los servicios. El año pasado a pesar de que estábamos en la etapa de apertura, la gente quería nuestro servicio, requería acompañamiento a denunciar ante la fiscalía y que se le diera el apoyo psicológico además del legal porque son personas de muy bajos recursos”, indicó.

En la zona -expuso- la violencia contra las mujeres se expresa en sus distintas maneras con mayor frecuencia en lo que respecta a la violencia sexual lo que ha dado como resultado embarazos tempranos y no deseados.

Los recursos para las Casas de las Mujeres Indígenas y Afro, estarían afectados por los ajustes presupuestales realizados para la atención de la emergencia sanitaria por la pandemia del virus SARS-Cov2 (COVID-19), mientras tanto el aislamiento social ha incrementado los índices de violencia contra las mujeres.