Asesinatos y fugas de Vinko Pintarić, asesino serial croata

asesinó a cinco personas en el transcurso de 17 años

Vinko Pintarić nació el 3 de Abril de 1941 en Zrinski Topolovac, una pequeña localidad de 1000 habitantes cercana a Bjelovar, en la antigua Yugoslavia y que hoy pertenece a Croacia. Su padre fue un miembro activo de la resistencia partisana en la II Guerra Mundial, y fue detenido en Junio de 1945 para ser posteriormente fusilado.

Un fuerte gusto por las armas

Este hecho marcaría profundamente a la madre de Vinko, quien se involucró totalmente con la Resistencia.

Contrajo matrimonio por segunda vez, aunque las relaciones de Vinko con su padrastro nunca fueron fáciles. Era un hombre alcohólico que abusaba física y sexualmente tanto de él como de su madre. Esto también afectó al joven Vinko y acabó desembocando en una obsesión por “vengar a su padre y a su memoria”.

Desarrolló un fuerte gusto por las armas de fuego, lo que le causó problemas con las autoridades por poseerlas ilegalmente. En 1961 se casó, aunque ese matrimonio le duraría un par de meses tan sólo.  El 26 de Abril de 1973 fue a una fábrica a una entrevista de trabajo, pero no lo admitieron.

Como sus ex-cuñados trabajaban allí, creyó que habían tenido algo que ver en la negativa y se enfureció.

Al llegar a casa discutió con su vecinos y llegó a recibir un puñetazo; inmediatamente entró en su casa, cogió una pistola y disparó contra su agresor.

Lo mató en el acto, hiriendo también a otro vecino. Después de esto estuvo fugado durante 18 días, antes de que la policía lo detuviera el 14 de Mayo.

En un principio fue internado en el hospital psiquiátrico de Vrapče, de donde se fugó el 18 de Septiembre. Vinko estaba convencido de que su mujer había ayudado a la policía a localizarlo, por lo que el 24 de Octubre, estando ebrio, se dirigió a casa de su cuñado y cuando vio a su mujer a través de la ventana le disparó y se escabulló hacia un bosque cercano.

La mujer recibió el impacto de la única bala disparada en la nuca, acusándole la muerte al momento. Fue detenido el 20 de Enero de 1974 y llevado ante un juez. Esto último provocó revuelo ya que había hecho un único disparo y finalmente fue acusado de los dos asesinatos.

El 18 de Noviembre de 1974 fue condenado a muerte, aunque finalmente la pena fue conmutada por la estancia máxima prevista en la cárcel según el Código Penal vigente entonces, 20 años.

La oportunidad para su fuga

Fue enviado a la cárcel de Stara Gradiška, un presidio de alta seguridad donde demostró normalmente un comportamiento bueno y tildado en ocasiones de “ejemplar”.

Al tener este comportamiento le permitieron trabajar en las oficinas de la prisión ayudando con el papeleo, lo que ocasionó la oportunidad para su fuga. En un registro de presos con orden de liberación incluyó su propio nombre, lo que le sirvió para salir en libertad a la semana siguiente. Huyó tras cumplir tan sólo 8 años de su condena.

El 26 de Febrero de 1982 envió una carta a su abogado en la que le explicaba que las peticiones que había remitido para su liberación o libertad condicional no servían para nada, ya que le fueron denegadas por el riesgo de reincidencia.

También le comunicó que lo que había hecho era tan sólo el principio, que iba a matar “a un montón de gente”. Se fue a vivir a un pequeño pueblo llamado Donja Stubica, donde conoció a una viuda llamada Barbara Šipek, con quien inició una relación sentimental.

Bárbara estaba al corriente de su condición de prófugo. Barbara fue detenida en Abril de 1983 por robo, a lo que Vinko respondió metiéndose en casa de unos vecinos armado con una escopeta y amenazó con matar al menos a 30 personas si su novia no era liberada de inmediato.

Sin embargo, sus vecinos lograron sorprenderlo en un momento de baja atención y lo agredieron con un cuchillo de cocina, lo que le ocasionó graves heridas y lo dieron por muerto, saliendo de la casa para avisar a la policía.

Como consecuencia de la agresión, Vinko perdió la movilidad de su brazo derecho, aunque conservó la vida y fue detenido. Fue acusado de amenazas, intento de asesinato, secuestro y de 30 robos, lo que le granjeó nuevamente 20 años de cárcel, condena para la que fue enviado a un centro de máxima seguridad en Lepoglava.

Curiosamente, recibió la libertad condicional en Febrero de 1989, 6 años más tarde, y el día 3 de Septiembre no regresó de un permiso. Volvió a su rutina de irse a zonas poco pobladas y robando en casas aisladas para sobrevivir.

Tras la pista del asesino

En Junio de 1990 las autoridades tuvieron noticias de por dónde podría estar Vinko, ya que un hombre llamado Rudolf Belina se puso en contacto con la policía y dijo haberle visto por la zona donde estaba su casa de campo. Dos días más tarde, Rudolf recibió la visita de Vinko, quien lo mató con su escopeta por delatarlo.

En Julio de ese año, Vinko mató a un vecino de Barbara por haber atropellado un pollo de su propiedad. Su última víctima fue un hombre llamado Božo Habek, quien le preguntó el 2 de Agosto si estaba buscando a alguien cuando lo sorprendió dentro de su finca.

La respuesta de Vinko fueron cuatro disparos de escopeta que acabaron con su vida. Tras estos acontecimientos se creó un operativo de búsqueda dedicado exclusivamente a localizar a Vinko, quien estuvo a punto de ser apresado dos veces tras intercambiar disparos con la policía.

Finalmente, el 22 de Mayo de 1990 una pista los llevó hasta la casa donde vivía Vinko, situada en Veliko Trgovišće donde convivía con su nueva novia, una mujer llamada Ankica Buhiniček.

Montaron un dispositivo de vigilancia y 2 días más tarde, el 24, observaron como un hombre salía del bosque y se introducía en la propiedad; sospecharon de que se trataba de Vinko por la forma furtiva y cautelosa con la que entró en su casa.

Por la mañana salió de la casa y se vio totalmente rodeado, por lo que entró otra vez dentro tras disparar un par de veces al aire. Una vez dentro, disparó a Ankica en el estómago acusándola de delatarlo, e inició un tiroteo a través de una ventana.

El mediodía del 25 de Mayo de 1990 Vinko Pintarić recibió un disparo en la cabeza que le causó la muerte. El tiro fue disparado por un agente que tenía órdenes de capturarlo, vivo o muerto.